viernes, 26 de febrero de 2010

HIMNOS EVANGELICOS

CORAZONES SIEMPRE ALEGRES

LA VERDAD SOBRE EL FIN DEL MUNDO

El 13 de noviembre del 2009 se estrenó la película 2012 que tuvo una inversión de 760 millones de dólares y siguen recaudando esa cantidad, rompiendo récord de taquilla. También hace algún tiempo, se exhibió “Una verdad incómoda” que preparó el ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, sobre el cambio climático. La temática en ambas películas es el fin del mundo. ¿Realmente existirá el fin del mundo? ¿Cuál de todas las predicciones es la verdad? ¿Cómo será el fin del mundo? ¿Puede alguien con certeza predecir el día y la hora del fin del mundo? ¿Habrá algo después del fin del mundo? ¿Podemos hacer algo al respecto para evitarlo? ¿Qué enseña la Biblia sobre el fin del mundo?

Abra su Biblia en Hechos 1:9-11 y veamos lo que dice: “Habiendo dicho esto, mientras ellos lo miraban, fue llevado a las alturas hasta que una nube lo ocultó de su vista. Ellos se quedaron mirando fijamente al cielo mientras él se alejaba. De repente, se les acercaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: —Galileos, ¿qué hacen aquí mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido llevado de entre ustedes al cielo, vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse”. La promesa de la segunda venida de Jesús y su tardanza tiene explicaciones convenientes para nosotros y para todo el mundo. 2 Pedro 3:1-7 nos recuerda cuando nos dice “Queridos hermanos, ésta es ya la segunda carta que les escribo. En las dos he procurado refrescarles la memoria para que, con una mente íntegra, recuerden las palabras que los santos profetas pronunciaron en el pasado, y el mandamiento que dio nuestro Señor y Salvador por medio de los apóstoles. Ante todo, deben saber que en los últimos días vendrá gente burlona que, siguiendo sus malos deseos, se mofará: « ¿Qué hubo de esa promesa de su venida? Nuestros padres murieron, y nada ha cambiado desde el principio de la creación.» Pero intencionalmente olvidan que desde tiempos antiguos, por la palabra de Dios, existía el cielo y también la tierra, que surgió del agua y mediante el agua. Por la palabra y el agua, el mundo de aquel entonces pereció inundado. Y ahora, por esa misma palabra, el cielo y la tierra están guardados para el fuego, reservados para el día del juicio y de la destrucción de los impíos”. Hay quienes se burlan porque por siglos se ha predicado la segunda venida de Cristo y dicen: “no viene, ¿por qué tarda?

Y si Cristo no viene es porque tampoco habrá fin del mundo, porque entendemos que el fin del mundo es la venida de Jesucristo. Y Pedro aquí dice: “Ustedes se olvidan que el mundo ha existido desde mucho antes y que nosotros vimos al mundo antiguo perecer”. Y pereció a través de la inundación, del diluvio, sólo Noé y su familia entraron en el arca, los demás no creyeron por lo tanto no entraron. Hoy hay muchos que tampoco creen. En tiempo de Noé la gente decía aquí jamás había llovido menos podían creer en un diluvio, pero llegó el día. Cien años después que se terminó el proyecto de construcción del arca, se cerraron las puertas y ya nadie pudo entrar.

Y por ¿por qué Pedro habla que la tierra será destruida por fuego y no por agua? Porque Dios hizo un pacto con Noé y le dijo: Jamás voy a destruir a la tierra con agua. Y le dio el arco iris como señal del pacto, pero nunca le dijo que iba a hacer por fuego. Ahora burlarse es ignorar ese hecho histórico que ya ocurrió una vez. ¿Por qué la promesa de la segunda venida de Cristo no se ha cumplido? 2 Pedro 3:8-9 dice“Pero no olviden, queridos hermanos, que para el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no tarda en cumplir su promesa, según entienden algunos la tardanza. Más bien, él tiene paciencia con ustedes, porque no quiere que nadie perezca sino que todos se arrepientan”.

El problema de la concepción del tiempo debemos entenderlo de esta manera. Leímos que para el Señor un día es como mil años y mil años como un día. Yo les quiero decir algo que a veces nos cuesta comprender y es que Dios en su entorno vive en la eternidad, en el cielo no hay relojes. En el cielo no se marcan los minutos, las semanas, los años, los siglos. En el cielo lo que hay es eternidad, ese es un concepto que nosotros los humanos nos cuesta comprender, porque vivimos atados al tiempo, a los minutos, a los meses, a los años, pero para Dios no hay ninguna prisa. Dios no está urgido por venir ya, porque le da lo mismo tardarse un día más que mil años más, porque el tiempo sólo funciona en la dimensión humana, entre nosotros tenemos el tiempo cronos, el tiempo medido, pero en la eternidad no hay esa limitación.

La tardanza de Dios, realmente, no es tardanza, es paciencia con un propósito de salvación. Es una oportunidad para volverse a Él en arrepentimiento de pecados para que nadie perezca. Es un chance para que la gente se arrepienta antes del juicio final, porque Jesús es nuestro abogado mientras estemos con vida, pero se convierte en nuestro juez una vez hayamos muerto. Jesús no vino a condenar al mundo pero el que no cree su mensaje, ya ha sido condenado.

En Juan 3:16-21 leemos “Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él. El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios. Ésta es la causa de la condenación: que la luz vino al mundo, pero la humanidad prefirió las tinieblas a la luz, porque sus hechos eran perversos. Pues todo el que hace lo malo aborrece la luz, y no se acerca a ella por temor a que sus obras queden al descubierto. En cambio, el que practica la verdad se acerca a la luz, para que se vea claramente que ha hecho sus obras en obediencia a Dios”.

Nadie sabe ni el día ni la hora de su venida. A principio del siglo pasado, allá por 1914, hubo una denominación de cristianos que recibieron de su liderazgo “la revelación” de que Cristo vendría ese día y se fueron todos a esperarlo, vendieron sus posesiones, abandonaron sus trabajos y llegó el día señalado. Lamentablemente Jesús no vino ese día, porque el día y la hora nadie lo sabe. En 1987, un reconocido líder religioso en Guatemala, al parecer encontró un folletito que se publicó en Estados Unidos, que decía 88 razones por las cuales Jesús podría venir en el 88, y él lo tomó y lo predicó a su denominación como la “revelación” recibida que Jesús vendría ese año.

Muchos que se iban a graduar de la universidad o de la escuela secundaria ya no lo hicieron, porque su apóstol decía que Jesús venía en el 88. Muchos que iban a ser un buen negocio, abandonaron el negocio, porque ya Jesús venía. Otros que iban a bajar de peso mejor subieron, unos que se iban a casar ya no se casaron, porque creyeron que en 1988 Jesús vendría. Lamentablemente tampoco fue así y quedó en el corazón de muchos hermanos la frustración de esa enseñanza equivocada.

A propósito, se levantó otro, un norteamericano en Guatemala que decidió escribir un libro grueso y decía que Jesús venía si no me equivoco en 1995. Me lo regalaron para que lo leyera, la verdad nunca lo leí, porque cualquiera que me diga que sabe la fecha de la venida de Cristo, con eso me está diciendo que no sabe nada, porque la Biblia es clara cuando enseña que nadie sabe ni el día ni la hora en que Cristo vendrá.

Mateo 24:36-39 “»Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. La venida del Hijo del hombre será como en tiempos de Noé. Porque en los días antes del diluvio comían, bebían y se casaban y daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no supieron nada de lo que sucedería hasta que llegó el diluvio y se los llevó a todos. Así será en la venida del Hijo del hombre”. ¿Qué quiere decir que comían y bebían? Porque usted y yo comemos y bebemos, pero lo que está diciendo ahí es que estaban dados a los deleites, a las parrandas, cuando habla de comida, es que sólo se dedicaban a los placeres del vientre, se hartaban. Cuando habla que bebían se refiere a que se emborrachaban. Cuando hablan que se casaban y se daban en casamiento no se refiere a lo que usted y yo hemos hecho: casarnos, se refiere a casarse, divorciarse, casarse y divorciarse. Llevar cuatro, cinco, seis, Elizabeth Taylor lleva 9 divorcios. Y hay mucha gente que piensa que la vida es eso, dedicada solamente a los placeres y así como vivían en la época de Noé, cuando vino el diluvio, muchos viven así ahora. Pensando sólo en los deleites del cuerpo, hedonistas, gastando su dinero en placeres y se olvidan que Cristo vendrá otra vez. Lucas 12:40 dice “Así mismo deben ustedes estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen”.

En 2 Pedro 3:10 leemos “Pero el día del Señor vendrá como un ladrón. En aquel día los cielos desaparecerán con un estruendo espantoso, los elementos serán destruidos por el fuego, y la tierra, con todo lo que hay en ella, será quemada”. ¿Qué significa este pasaje? Nos enseña que el fin del mundo, realmente es la segunda venida de Cristo. Desconocemos el día y la hora pero vendrá. Es en su segunda venida en que todos los elementos serán destruidos por el fuego. Todo será quemado.

¿Cuál deberá ser nuestra actitud? Deberemos estar preparados para la segunda venida de Jesús. La Biblia no cuestiona si habrá o no un fin del mundo, lo anuncia. Y Dios lo hace así para que todos estemos preparados, para cuando tengamos que presentarnos ante Él a rendir cuentas por todas nuestras acciones mientras estuvimos con vida, aún las realizadas en secreto. Por eso Pedro nos exhorta a llevar una conducta intachable como Dios manda. 2 Pedro 3:11-12 dice: “Ya que todo será destruido de esa manera, ¿no deberían vivir ustedes como Dios manda, siguiendo una conducta intachable y esperando ansiosamente la venida del día de Dios? Ese día los cielos serán destruidos por el fuego, y los elementos se derretirán con el calor de las llamas”.

1 Tesalonicenses 5:1-3 “Ahora bien, hermanos, ustedes no necesitan que se les escriba acerca de tiempos y fechas (Noten, no necesitamos que nos digan acerca de tiempos y fechas), porque ya saben que el día del Señor llegará como ladrón en la noche. Cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», vendrá de improviso sobre ellos la destrucción, como le llegan a la mujer encinta los dolores de parto. De ninguna manera podrán escapar. Hace unos 20 años, después de salir de predicar de Fraternidad Cristiana y al llegar a mi casa, la encontré abierta y vaciada, se habían robado casi todo. Créanme, ninguno me avisó que ese día iba a llegar el ladrón. Cuando uno sabe cuando va a llegar el ladrón se prepara. Le quiero decir algo a usted, no sabemos qué día y a qué hora va a llegar Jesús, pero sí sabemos que va a venir y debemos estar siempre parados, siempre listos, porque Cristo viene otra vez por su iglesia, viene otra vez por nosotros y debemos estar preparados para esa venida. Por eso dice el versículo 4 de 1 Tesalonicenses 5: Ustedes, en cambio, hermanos, no están en la oscuridad para que ese día los sorprenda como un ladrón. Todos ustedes son hijos de la luz y del día. No somos de la noche ni de la oscuridad. No debemos, pues, dormirnos como los demás, sino mantenernos alerta y en nuestro sano juicio. Los que duermen, de noche duermen, y los que se emborrachan, de noche se emborrachan. Nosotros que somos del día, por el contrario, estemos siempre en nuestro sano juicio, protegidos por la coraza de la fe y del amor, y por el casco de la esperanza de salvación; pues Dios no nos destinó a sufrir el castigo sino a recibir la salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo. Él murió por nosotros para que, en la vida o en la muerte, vivamos junto con él. Por eso, anímense y edifíquense unos a otros, tal como lo vienen haciendo”.

En teología hay una frase que se usa muy a menudo, un “ya, y un todavía no”. Ya hay un fin del mundo para algunos, y un todavía no para todos. En Haití, en enero de este año, vimos un terremoto sin precedentes en ese país, nos dan cifras de entre 50 a 150 mil muertos, aún no sabemos con exactitud, pero hemos visto por la televisión las montañas de cadáveres que han enterrado en fosas comunes y prenderles fuego. Ese fuego ha destruido esa tierra que es cada uno de esos cuerpos. Y llegó el ya del fin del mundo para muchos en Haití y el todavía no para los millones que quedaron vivos. Para la aldea Panabaj en Santiago Atitlán ya llegó el fin del mundo cuando quedó sepultada por un alud durante el huracán Stan, muchos cuerpos quedaron ahí sepultados. Pero para las otras aldeas todavía no ha venido, pero va a venir, por eso debemos estar preparados. ¿Está listo?

Si Cristo viniera hoy ¿está usted listo? ¿Sería uno de los que se queda para sufrir la eterna condenación? Por eso Pedro nos dice que debemos estar alerta y vivir en santidad como Dios manda, porque el que nada debe, nada teme. Si vivimos en perfecta comunión con Dios nuestro Señor, no debemos temer al fin del mundo ni al juicio final. El hijo de Dios que está en paz con Dios, que vive en santidad, no debe temer el juicio final, al contrario, debe estar listo, preparado, esperando que llegue ese encuentro con Dios nuestro Señor. Es muy importante que sigamos el consejo de la Escritura, para que estemos siempre listos. Además tenemos que dar testimonio de su venida y de su misericordia.

Es el fin del mundo, el juicio de los seres humanos y la promesa también de un infierno la que debe motivarnos a predicar del Evangelio de perdón de pecados de Jesús. Porque el que cree no es condenado, pero el que no cree ya ha sido condenado. Predique de Cristo a sus familiares y amigos, porque el fin del mundo y la segunda venida de Cristo, son una realidad. No pierda más el tiempo, siéntese a hablar con sus amigos, compañeros de trabajo, miembros del club deportivo, señoras amigas de todo el cuchubal, toda la parentela, todos deben saber que hay perdón de pecados en Cristo Jesús, que podemos empezar una nueva vida, que podemos arrepentirnos de nuestros pecados y decirle Señor aquí estoy ya listo como un hijo de Dios, listo como un hijo de la luz, esperando que vengas. Señor, cuando quieras, ven como quieras, cuando quieras, donde quieras, aquí estoy Señor listo, para ir a tu presencia el día y la hora que tú digas.

Pero ¿están igualmente listos sus hijos? Si sus hijos andan lejos de Dios, perdidos en el pecado y en el mundo, el Señor está tardando su venida para darle a usted oportunidad de que ellos también vengan al conocimiento de Cristo. Debemos predicar por todos los medios, radio prensa, televisión, células, conferencias, desayunos y en cada momento que tengamos la ocasión, hablemos de Cristo a la gente, porque necesita arrepentirse de sus pecados. Dice segunda de Pedro 3:13 “Pero, según su promesa, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que habite la justicia”. Yo quiero decirle una frase que espero la memorice, porque esto es como yo he entendido la venida del Señor, el fin del mundo y el propósito en nuestra vida, “el fin del mundo no es para que vivamos atemorizados sino para que vivamos alertas en paz con Dios para cuando nos llegue”. Puede ser que el fin del mundo para nosotros sea ya, como fue para muchos en Haití o muchos en Panabaj o muchos amigos nuestros a quienes les ha llegado el fin del mundo. Pero tampoco vamos a dejar de hacer lo que nos toca, y tirar la toalla y abandonar los estudios, los negocios y nuestro servicio a Dios. Porque hay un ya y un todavía no. Falta, así que tome nota de esto: “Vivamos como que Cristo viniera hoy y eso nos obliga a estar alertas en paz con Dios, en santidad, vivamos como si Cristo viniera hoy y trabajemos o estudiemos o invirtamos o sirvamos como si fuera a venir dentro de un millón de años. Nosotros tenemos que estar listos para el ya y para el todavía no, preparados para cuando Cristo venga.

Esperar no es fácil, sobre todo cuando tenemos conflictos, amenazas, presiones, enfermedades, problemas, dificultades económicas. Tenemos que aprender a esperar en el Señor. Vivamos como si Cristo viniera hoy y trabajemos como si fuera a venir en un millón de años y de esa manera traer el balance y equilibrio en nuestra vida, para que cuando Cristo venga nos encuentre fieles, sirviendo y trabajando.

Cortesia de Rev Jorge H. Lòpez
Pastor Fraternidad Cristiana de Guatemala

LA BIBLIA Y EL CELULAR

Me pregunto qué pasaría si tratásemos a nuestra Biblia como tratamos a nuestro teléfono celular.



¿Si la lleváramos a todos lados en nuestra cartera o bolsillo?


¿Si nos regresáramos si se nos hubiera olvidado?


¿Si la revisáramos varias veces al día?


¿Si la usáramos para recibir mensajes del texto?


¿Si la tratáramos como si no pudiésemos vivir sin ella?


¿Si se la diéramos a los muchachos como regalo?


¿Si la usáramos mientras viajamos?


¿Si la usáramos en caso de emergencia?


Esto es algo para animarnos a preguntar… hmmm… ¿dónde está mi Biblia?


Oh, y una cosa más. A diferencia de nuestro teléfono celular, no tenemos que preocuparnos que nuestra Biblia sea desconectada… ¡porque Jesús ya pagó la cuenta!


La Biblia está eternamente cargada. Nunca tiene que ser recargada.

SALMOS Y OTRAS MELODIAS DE AMOR Y BENDICION

MARTIN LUTERO

Martín Lutero (Eisleben, Alemania, 10 de noviembre de 1483 – ibídem, 18 de febrero de 1546), nacido como Martin Luder, después cambiado a Martin Luther, como es conocido en alemán, fue un teólogo, fraile católico agustino recoleto y reformador religioso alemán, en cuyas enseñanzas se inspiró la Reforma Protestante. Inauguró la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo e influyó en las demás tradiciones protestantes. Su exhortación para que la Iglesia regresara a las enseñanzas de la Biblia impulsó la transformación del cristianismo y provocó la Contrarreforma, como se conoce a la reacción de la Iglesia Católica Romana frente a la Reforma protestante. Sus contribuciones a la civilización occidental fueron más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción. Su matrimonio con Catalina Bora el 13 de junio de 1525 inició un movimiento de apoyo al matrimonio sacerdotal dentro de muchas corrientes cristianas.

Las ansias de obtener grados académicos llevaron a Martín Lutero a estudiar las Escrituras en profundidad. Influenciado por la vocación humanista de ir ad fontes («a las fuentes»), se sumergió en el estudio de la Biblia y de la Iglesia primitiva. Debido a esto, términos como la penitencia y la probidad tomaron un nuevo significado para Lutero, convencido ahora de que la Iglesia había perdido la visión de varias verdades centrales que el cristianismo enseñaba en las Escrituras, siendo una de las más importantes de ellas la doctrina de la justificación sólo por la fe. Lutero empezó a enseñar que la salvación es un regalo exclusivamente de Dios, dado por la gracia a través de Cristo y recibido solamente por la fe.


Más tarde, Lutero definió y reintrodujo el principio de la distinción propia entre la Ley de Moisés y los Evangelios que reforzaban su teología de la gracia. Como consecuencia, Lutero creía que su principio de interpretación era un punto inicial esencial en el estudio de las Escrituras. Notó que la falta de claridad al distinguir la Ley Mosaica de los Evangelios era la causa de la incorrecta comprensión del Evangelio de Jesús en la Iglesia de su época, institución a la que responsabilizaba de haber creado y fomentado muchos errores teológicos fundamentales.

La controversia por las indulgencias
Homenaje a Lutero en una calle de Heidelberg.Además de sus deberes como profesor, Martín Lutero sirvió como predicador y confesor en la Iglesia de Santa María de la ciudad. También predicaba habitualmente en la Iglesia del Palacio, llamada también "de Todos los Santos", debido a que tenía una colección de reliquias donde había sido establecida una fundación por Federico III de Sajonia. Fue durante este periodo cuando el joven sacerdote se dio cuenta de los efectos de ofrecer indulgencias a los feligreses.

Una indulgencia es la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aún se mantiene por los pecados después de que la culpa ha sido eliminada por absolución. En aquella época, cualquier persona podía comprar una indulgencia, ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían en el Purgatorio. El fraile dominico Johann Tetzel había sido reclutado para viajar por los territorios episcopales de Alberto de Brandeburgo (Arzobispo de Maguncia) vendiendo indulgencias, con el dinero obtenido por dicho medio, se esperaba financiar la edificación de la Basílica de San Pedro en Roma, Italia, y comprar un obispado para Alberto de Hohenzollern.

Lutero vio este tráfico de indulgencias, no solo como un abuso de poder, sino como una mentira, que no teniendo base en las Escrituras podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente en la mentira de las indulgencias, dejando de lado la confesión y el arrepentimiento verdadero. Lutero predicó tres sermones contra las indulgencias en 1516 y 1517. Pero su enojo siguió creciendo y, según la tradición, el 31 de octubre de 1517 fueron clavadas las 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo en la Iglesia como un abuso, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Sin embargo, en sus tesis no cuestionaba directamente la autoridad del Papa para conceder indulgencias.

Las 95 tesis de Martin Lutero fueron traducidas rápidamente al alemán y ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían difundido por toda Alemania y, pasados dos meses, por toda Europa. Este fue uno de los primeros casos de la Historia en los que la imprenta tuvo un papel importante, pues facilitaba una distribución más sencilla y amplia de cualquier documento.






JUAN CALVINO


Juan Calvino (10 de julio de 1509 – 27 de mayo de 1564), bautizado con el nombre de Jean Cauvin, latinizado como Calvinus, fue un teólogo francés, considerado uno de los padres de la Reforma Protestante. Más tarde, las doctrinas fundamentales de posteriores reformadores se identificarían con él, llamando a estas doctrinas “Calvinismo”. Particularmente los “5 puntos del calvinismo” surgen como contraposición a las doctrinas de Jacobo Arminio.

Juan Calvino, nacido como Jean Cauvin en Noyon, Picardía, a unos 100 km al norte de París, Francia; era hijo de Gérard Cauvin y Jeanne Lefranc. Fue excelente en sus estudios y profundamente religioso desde su juventud. Sus primeros estudios estuvieron destinados a la carrera eclesiástica. Así es que recibió formación inicial en el College de la Marche y en el College de Montaigne (Allí estudiaron Erasmo e Ignacio de Loyola). El padre de Calvino era abogado y en 1523 envía a su hijo, que por entonces tenía 14 años, a la Universidad de París a estudiar Humanidades y Derecho. A instancias de su padre, que pretendía que Juan Calvino siguiera el camino de las leyes, se enroló en las universidades de Orleáns y Bourgues. En 1532, se doctora en Derecho en Orléans. Durante su paso por los claustros universitarios tomó contacto con las ideas humanistas y reformadas. En abril de 1532, cuando contaba 22 años de edad, publicó un comentario sobre el De Clementia de Séneca, trabajo que puso en evidencia sus dotes como pensador. No está claro, del todo, el momento en que Calvino se convierte al protestantismo.

Su mayor obra, Institutio religionis christianae ( Institucion de la Religión cristiana)  presenta su visión de Cristo como profeta, pastor y rey, del Espíritu Santo como inspirador de la fe y, sobre todo, de la Biblia como autoridad final. Su convicción de que la doctrina cristiana debe ser extraída por el creyente a través de la lectura directa de la Biblia, sin mediación de la Iglesia, fue lo que suscitó más controversia y lo que generó la escisión de la Iglesia romana. Además de adoptar el legado de Lutero y negar con éste la eficacia de los sacramentos, Calvino rechazó la existencia del purgatorio, el valor de la misa y de las indulgencias, y negó la presencia de Cristo en la eucaristía. Mayor polémica aún generó su doctrina de la predestinación, según la cual la salvación sólo dependía de la soberana piedad de Dios –ejemplificada en el perdón de Cristo– y nunca de la voluntad humana. Mientras Tomás de Aquino había enseñado que el teólogo ha de empezar el camino del conocimiento con Dios y solo luego considerar a las criaturas en la medida que se relacionan con la divinidad, Calvino rompe con este esquema, al considerar que el conocimiento de Dios está relacionado con el conocimiento de nosotros mismos y viceversa. Fue un hombre perteneciente al inasible club de los ganadores, que combinó maravillosamente el idealismo con la praxis; si bien era un humanista del renacimiento, de tal movimiento extrajo lo más útil y práctico, de ahí que tuviera soluciones inmediatas a las cuestiones diarias de los feligreses, por eso no se puede afirmar que fuera un teólogo académico, puesto que redactó normas para la Iglesia, para el creyente , de tal forma que se instruyera permanentemente y se mantuviera en la “senda de los justos”.


El pecado, para Calvino no era ya la ignorancia (ceguera la llamaba Calvino) de Dios sino una consecuencia de esta. El pecado vendría a ser una oposición activa a Dios, una negativa a reconocer sus demandas de adoración y obediencia, provenientes de un desmesurado amor propio según Calvino

Desde Ginebra, ciudad en la que residió durante la mayor parte de su vida adulta, ejerció una profunda influencia, que se extendió por Francia, Inglaterra y Escocia.

« La doctrina de Calvino ofrece aspectos extremos y radicales tanto en la creencia como en la conducta. Calvino acentuó la absoluta soberanía de Dios en la elección y reprobación de los salvados y condenados; la "gloria de Dios" predomina absolutamente.

Para Calvino el hombre después del pecado original está corrompido por el vicio y la concupiscencia. Pero la "predestinación absoluta" que Calvino predicó no se refiere solamente al hombre después de la Caída; el hombre está para Calvino "preordenado" desde siempre por la voluntad de Dios. De la voluntad absoluta de Dios depende la gracia; más todavía que en Lutero, el albedrío es para Calvino "siervo". La fe es obra del Espíritu Santo; por ella se puede alcanzar el estado de "renacimiento" que hace posible el vivir sólo por Dios y por su gloria. Los hombres se unen en la comunidad de Jesucristo por medio de los sacramentos (bautismo y eucaristía). El principio de interpretación de la Biblia es el "testimonio del Espíritu Santo"; sin embargo, no debe confundirse la "inspiración personal" con la mera "opinión"; no hay interpretación posible sin el citado

lunes, 15 de febrero de 2010

“y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios”.


Es terrible como en momento determinado nuestra vida se puede convertir en un temor constante frente a las circunstancias que nos rodean. No voy a negar tampoco que como humanos que somos, débiles y faltos de fe, tendemos a preocuparnos por todo, mas aun cuando vemos que la guerra que estamos tratando de luchar la estamos perdiendo.

Y es que por los afanes de la vida y el temor humano muchas veces olvidamos que la guerra no es nuestra, que no esta en nosotros la capacidad para vencer o salir derrotados, que nuestras fuerzas no dependen de lo humano ni de lo terrenal, sino que de Dios.

Quizá estas pasando un momento de esos donde vez a una multitud contra ti, en donde todo te esta saliendo mal y donde lejos de salir el sol vez solo nubes muy nubladas y grises. Pero es ahí en esos momentos en donde humanamente no se puede hacer nada o en donde nuestras fuerzas son insignificantes frente al adversario cuando Dios sale a nuestro rescate y nos recuerda lo siguiente: “La guerra no es vuestras, sino mía”.

Y es que ¡Cuidado! Con el que se mete con un hijo de Dios, porque nuestro Padre sale a nuestro auxilio, pues El es nuestro pronto auxilio en la tribulación y quien levanta nuestra cabeza.

Este día Dios quiere decirte: “No temas ni te amedrentes delante de esa multitud”, pueda que tienes detrás de ti una multitud grande de problemas que quieren intimidarte, amedrentarte, robarte la paz y el gozo que Dios ha depositado en tu vida, pero déjame decirte en esta hora que no tiene NADA que temer, porque te tengo una mas que excelente noticia: “LA GUERRA NO ES TUYA”.

Ya deja de pensar como vas a hacer, ya deja de pensar como vencerás, no te quiebres mas la cabeza pensando en las soluciones humanas que pueden haber, por que esta guerra no es humana ni terrenal, sino espiritual porque Jehová de los Ejércitos esta de nuestro lado, ante esto, ¿Por qué temer?

Amados tenemos que comprender que esta guerra no es nuestra, que ahora ya no vivimos en nuestras propias capacidades, sino que nuestras capacidades fueron depositadas delante de Dios para que El haga lo que bien le parezca y frente a esa rendición humana ante la Divinidad de Dios debes estar seguro que tienes todo que ganar y nada que perder, porque hasta el día de hoy Jehová de los Ejércitos no ha perdido una tan sola guerra.

Este es el día en que tu convicción se tiene que fortalecer y descansar en la promesa de Dios para nuestra vida, esta que es:“No es vuestra la Guerra, sino mía”.

Ya no luches mas, solo déjale las cosas al Señor que El tiene mil y una formas de solucionar dicha situación, tu solo confía ciegamente en sus palabras, porque si Dios dijo, entonces Dios hará.

REGOCIJO ESPIRITUAL