martes, 18 de octubre de 2011

LA INQUISICION

El término Inquisición hace referencia a varias instituciones dedicadas a la supresión de la herejía mayoritariamente en el seno de la Iglesia Católica, aunque también hubo un tribunal del mismo género entre el calvinismo y otras denominaciones protestantes. La herejía en la era medieval muchas veces se castigaba con la pena de muerte, y de ésta se derivan todas las demás. La Inquisición medieval fue fundada en 1184 en la zona de Languedoc (en el sur de Francia) para combatir la herejía de los cátaros o albigenses, que en 1249 se implantó también en el reino de Aragón (fue la primera Inquisición estatal) y que en la Edad Moderna, con la unión de Aragón con Castilla, fue extendida a ésta con el nombre de Inquisición española (1478-1821), bajo control directo de la monarquía hispánica, cuyo ámbito de acción se extendió después a América; la Inquisición portuguesa (1536-1821) y la Inquisición romana (1542-1965). Aunque en los países de mayoría protestante también hubo persecuciones, en este caso contra católicos, contra reformadores radicales como los anabaptistas y contra supuestos practicantes de brujería, los tribunales se constituían en el marco del poder real o local, generalmente ad-hoc para cada caso concreto, y no constituyeron una institución específica.

En los comienzos de la Iglesia la pena habitual por herejía era la excomunión. Cuando los emperadores romanos convierten el cristianismo en religión estatal en el siglo IV, los herejes empiezan a considerarse enemigos del Estado. En su momento San Agustín aprobó con reservas la acción del Estado contra los herejes, aunque la Iglesia en general desaprobaba en ese momento los castigos físicos.

En respuesta al resurgimiento de la herejía de forma organizada, se produce en el siglo XII en el sur de Francia un cambio de opinión dirigida contra la doctrina albigense, la cual no coincidía con los puntos de vista de la Iglesia católica con relación al matrimonio y otras instituciones de la sociedad. Como reacción, el papa Inocencio III organizó una cruzada contra los albigenses promulgando una legislación punitiva contra ellos. Sin embargo, los esfuerzos iniciales destinados a someter la herejía no estuvieron bien coordinados y fueron ineficaces

La Inquisición romana, también llamada Congregación del Santo Oficio, fue creada en 1542, ante la amenaza del protestantismo, por el Papa Pablo III. Se trataba de un organismo bastante diferente de la Inquisición medieval, ya que era una congregación permanente de cardenales y otros prelados que no dependía del control episcopal. Su ámbito de acción se extendía a toda la Iglesia Católica. Su principal tarea fue desmantelar y atacar a las organizaciones, corrientes de pensamiento y posturas religiosas que socavaran la integridad de la fe católica, y examinar y proscribir los libros que se considerasen ofensivos para la ortodoxia.

Al comienzo, la actividad de la Inquisición romana se restringió a Italia, pero cuando Gian Pietro Caraffa fue elegido Papa como Pablo IV, en 1555, comenzó a perseguir a numerosos sospechosos de heterodoxia, entre los que se encontraban varios miembros de la jerarquía eclesiástica, como el cardenal inglés Reginald Pole. En 1600 fue juzgado, condenado y ejecutado el filósofo Giordano Bruno. En 1633 fue procesado y condenado Galileo Galilei.

En 1965 el papa Pablo VI reorganizó el Santo Oficio, denominándolo Congregación para la Doctrina de la Fe.
Galileo ante el Santo Oficio, por Joseph-Nicolas Robert-Fleury (siglo XIX).

 Inquisición portuguesa

En Portugal, donde se habían refugiado numerosos judíos españoles luego de la expulsión de 1492, el rey Manuel I, presionado por sus suegros, los Reyes Católicos, decretó la expulsión de los judíos que no se convirtieran al cristianismo en 1497. Esto produjo numerosas conversiones al catolicismo.

La Inquisición portuguesa fue establecida en Portugal en 1536 por el rey Juan III. En un principio, la Inquisición portuguesa estaba bajo la autoridad del papa, pero en 1539, el rey nombró inquisidor mayor a su propio hermano, Don Enrique. Finalmente, en 1547, el papa terminó aceptando que la Inquisición dependiese de la corona portuguesa.
El primer auto de fe tuvo lugar en Lisboa el 20 de septiembre de 1540, en 1560 se establece un tribunal de la Inquisición en Goa. Fue abolida por las Cortes Generales en 1821.

Inquisición y brujería

En 2004 se publicaron las "Actas del simposio internacional: La inquisición",[4] [5] gracias a la apertura de los archivos secretos de la Congregación para la Doctrina de la Fe ordenada por Juan Pablo II en 1998. En estas actas se recoge toda la documentación sobre los procesos inquisitoriales en la Europa católica donde regía el Vaticano en el campo espiritual. Desmitifica una parte del genocidio en países como España por brujería, exagerados por la exitosa campaña protestante (ver Leyenda Negra de la Inquisición Española) para mejorar su oposición al Imperio español de la época.

Primero es necesario comentar que se inició como un fenómeno popular, la aparición de la figura de la bruja poseída por el diablo, y así se irían ajusticiando por la población local. En 1484, Inocencio VIII da por oficial la existencia de la brujería por medio de la bula Summis desideratis affectibus:
Ha llegado a nuestros oídos que gran número de personas de ambos sexos no evitan el fornicar con los demonios, íncubos y súcubos; y que mediante sus brujerías, hechizos y conjuros, sofocan, extinguen y hacen perecer la fecundidad de las mujeres, la propagación de los animales, la mies de la tierra.

 Características

En la Europa central, se vio especialmente agravada por varios motivos:
Entonces se puede hablar de dos regiones diferenciadas según la fuerza de la brujería:
  • Alemania, Suiza, la Región del Jura, los Países Bajos españoles, Francia e Inglaterra, donde hubo una brutalidad excepcional
  • Los países nórdicos, orientales y mediterráneos especialmente, la caza de brujas fue algo tardío, sin fuerza y poco importante demográficamente.

 La brujería en España

En España, durante los tres siglos que dura especialmente, prácticamente la mayoría de los casos se someten al proceso de la Inquisición local de forma regulada y documentada. Aunque sería el último país en abandonar la cruel figura de la Inquisición, ya hacía mucho tiempo que no ejecutaba a muerte a supuestas brujas; se ejecuta a la última en 1611, la adolescente catalana Magdalena Duer. Los últimos casos son en uno de los cantones suizos con Anne Goldin en Glarus, 1782 (es la última ejecución en Europa occidental) o en Polonia en 1793.

A diferencia de otros países europeos como Alemania o Reino Unido, en el caso español los juicios por brujería de la Inquisición eran juicios con un proceso legal, documentados y organizados por el Estado, aunque todos los países usaron la tortura como medio habitual. La pena más común era la abjuración de levi, con destierro de seis años de la ciudad donde viviera; la absolución era frecuente. Era significativa la suposición de que las supuestas brujas habían bebido vino y estaban enfermas de modorra. Con la confesión del brujo, la inquisición advertía:
Que no procede en estos casos por solo la forma de ser brujos y hacer los dichos daños, si no testifican de haberlos visto hacer algunos daños, porque muchas veces lo que dicen han visto y hecho les sucede en sueños y juzgan se hallaron en cuerpo y lo vieron e hicieron con los que testiffican y les figura el demonio cuerpos fantasiosos de aquellos que dicen vieron sin haberlos visto ni hallándose allí para que hagan esos daños de inflamar en peligro a los que no tienen culpa.
Julio Caro Baroja afirma en El señor Inquisidor y otras vidas por oficio:
Los inquisidores eran más juristas que humanistas y teólogos. La jurisprudencia más o menos secreta que podían estudiar era grande, casi tan grande como el escepticismo de muchos de ellos, acostumbrados a ver imposturas y engaños en cantidad de actos hechiceriles. En el siglo XVII los españoles, por otra parte, no tenían mucha fama como magos y hechiceros. Alguien sostuvo —con clara animadversión hacia el país— que el diablo no se fiaba de sus habitantes.

LOS APOSTOLES Y PROFETAS DE HOY

LOS OVNIS Y LAS NUBES

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Los objetos voladores llamados OVNIs constituyen un atractivo enigma para quienes los hemos visto en la distancia.  No hay duda alguna de que este es un tema que genera mucho interés.  Nuestra naturaleza gusta de aquello que está cubierto por algún tipo de misterio.  ¿Qué son?  ¿Cómo funcionan?  ¿Qué pretenden sus tripulantes de nosotros?  Estas son preguntas que todos nos hacemos, y hasta el momento han quedado sin una segura contestación. 
 
Algunos, como el señor Enrique Castillo, nos aseveran que son de carácter mecánico; otros aseveran que son astrales o celestes.  En estos artículos no nos proponemos contestar la pregunta de cómo funcionan, más bien la de qué son y qué buscan o pretenden sus tripulantes con nosotros.  La prudencia nos indica que sin claras evidencias, lo único que podríamos hacer sería especular, cosa que no nos interesa realizar.
 
Estamos muy conscientes de que cualquier tipo de aseveración firme y categórica debe estar fundamentada en una base sólida y confiable.  Mi fundamento como legítimo profeta del Señor es la Sagrada Escritura, libro este que contiene la Palabra de Dios.  El gran apóstol Pedro, refiriéndose al Canon Sagrado, nos dice y exhorta del siguiente modo:  “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca...” (2 P. 1:19).
 
En el transcurso de los años la Biblia nos ha demostrado su confiabilidad.  Un libro que nos enseña conceptos científicos muchísimos años antes de su descubrimiento, y que nos habla de eventos históricos con miles de años de antelación a su acontecer, es obviamente muy confiable.  Muchos con mentalidades científicas pretenden oponerse a ella tratando con sus argumentos de destruirla, pero están “dando palos al aire” y de ese modo perdiendo su tiempo y, sobre todo, sus almas, porque:  “...Y le dijo:  Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón” (Hch. 9:5).  Es por todos nosotros conocido lo cambiante que es la ciencia.  Esta cambia tanto y tanto que si la comparamos con la Biblia podemos concluir que es definitivamente desconfiable.

¿Qué son los OVNIs?

 
 
Muchas personas que han visto los OVNIs en distintas partes del planeta se preguntan:  ¿Qué son los OVNIs?  Este servidor puede decirte que independientemente de cuál sea su naturaleza (tecnológica o astral), tenemos que estar de acuerdo en que son medios de transportación, conforme lo declara la Escritura.  Los platillos y objetos voladores que se están viendo por todo el planeta son medios de transportación angélicos.

Ya te hemos dicho que el rebelde ángel Luzbel (Satanás) y sus huestes —una tercera parte de la población angélica, quienes lo siguieron en su rebelión— fueron arrojados por el Arcángel Miguel a este planeta (Ap. 12:7-9).  A estas alturas el amigo lector debe estar en pleno conocimiento de que los llamados extraterrestres, indudablemente, son ángeles rebeldes que fueron lanzados al fondo del mar con sus coches o aparatos voladores.  Este planeta estaba cubierto de agua, y nos dice Génesis que cuando Dios creó al hombre, separó las aguas de las aguas, y en los lugares secos colocó a su criatura (el hombre); mientras que en los mares (que constituyen tres cuartas partes del planeta Tierra) prevalece Satanás.  Por esto no ha de sorprendernos las noticias que nos llegan por parte de los estudiosos de la ovnilogía, cuando estos declaran que ven entrar y salir aparatos voladores al fondo del mar.  Son miles y miles los testimonios a este respecto.
 
Podemos estar completamente seguros de que los OVNIs no son otra cosa que medios de transportación angélicos.  Los que se dejan ver con frecuencia son los de Lucifer (Satanás) y sus ángeles, y debemos rechazarlos.  Sin embargo, la realidad es que Miguel o Cristo y sus ángeles fieles poseen también aparatos voladores que les permiten recorrer enormes distancias en el espacio en cuestión de minutos.  No olvidemos que Dios es el Padre de la ciencia y la tecnología.
  
El hombre de este siglo ha creado un sinnúmero de vehículos y métodos para transportarse.  Pero podemos decir que el hombre crea porque fue hecho a imagen y semejanza de Dios, quien es el Creador.  Y si el hombre, que es menos facultado que los ángeles (Hebreos 2:6-7), ha logrado inventar aviones, y hasta naves espaciales que le han permitido llegar a la luna, no ha de extrañarnos que los ángeles, quienes poseen mayor facultad, inventen y posean aparatos voladores con una tecnología tan superior, que son capaces de viajar a velocidades extraordinarias y hacer virajes inimaginables para la limitada mente y tecnología humana.
 
Amigo lector, debes entender que la Biblia, el libro más confiable que tenemos a nuestro alcance, nos habla de medios de transportación.  A los fines de probar que indudablemente la Sagrada Escritura sí nos habla de métodos de transportación, colocaremos aquí una serie de versículos que de forma clara así lo señalan; medios estos que con toda propiedad podemos calificar de OVNIs; veamos:
 
“Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino.” (2 R. 2:11)
 
“Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y sus carros como torbellino, para descargar su ira con furor, y su reprensión con llama de fuego.” (Is. 66:15)
 
“Y oró Eliseo, y dijo:  Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea.  Entonces Jehová abrió los ojos del criado, y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo.” (2 R. 6:17)
 
“He aquí que subirá como nube, y su carro como torbellino; más ligeros son sus caballos que las águilas...” (Jer. 4:13)
 
“El escudo de sus valientes estará enrojecido, los varones de su ejército vestidos de grana; el carro como fuego de antorchas; el día que se prepare, temblarán las hayas.” (Nah. 2:3)
 
Indubitablemente estos versículos que señalan carros de fuego o de torbellino nos hablan de medios de transportación.  Y note el amigo lector lo próximo que os voy a señalar:  La palabra nube aparece más de cien veces en la Escritura, y en aproximadamente cincuenta ocasiones implica o se refiere a un medio de transportación; veamos algunos de ellos:

(11) “Y miré, y he aquí venía del norte un viento tempestuoso, y una gran nube, con un fuego envolvente, y alrededor de él un resplandor, y en medio del fuego algo que parecía como bronce refulgente, y en medio de ella la figura de cuatro seres vivientes.  Y esta era su apariencia:  había en ellos semejanza de hombre.”(Ez. 1:4-5)
 
“...He aquí que Jehová monta sobre una ligera nube, y entrará en Egipto...” (Is. 19:1)
 
“...y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.” (Mt. 24:30)
 
“Jesús le dijo:  Tú lo has dicho; y además os digo, que desde ahora veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.” (Mt. 26:64)
 
“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá...” (Ap. 1:7)
 
“Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube con poder y gran gloria.” (Lc. 21:27)
 
Es muy evidente que cada vez que en la Biblia se nos habla de la venida de nuestro Señor, siempre esa declaración viene acompañada de algo que sostiene a Jesús en el aire —pueden ser nubes o coches de fuego o caballos—.  Pero todo indica que Jesús vendrá en un medio de transportación.  Jesús no posee alas, ni tampoco los ángeles las poseen.  Eso es otra crasa distorsión de la Iglesia Católica-Romana.  Los ángeles sí necesitan vehículos de transportación por causa de su naturaleza.
 
 

Naturaleza de los Ángeles

 
 
Los ángeles son antropomórficos (con forma humana).  No existe una gran diferencia entre un ángel y un hombre (He. 2:6-7).  El hombre es hecho, al igual que los ángeles, a imagen de Dios —entiéndase de Miguel o Cristo—.  En una amplia y clara explicación bíblica de lo que es un ángel se nos enseña que son seres corporales similares a los hombres, aun cuando puedan ser sustancialmente superiores.  Pablo nos enseña en Primera de Corintios capítulo 15, versículos 38 al 41 que hay cuerpos terrenales y hay cuerpos celestiales, pero nótese cómo ambos, los terrenales y los celestiales, son tenidos por cuerpos.  Nadie crea en la falacia de que los ángeles son espíritus sin cuerpos; que son alados (con alas); y que se transmutan en semejanza de hombre cuando así lo desean.  No hay ninguna base bíblica para tal señalamiento.  La realidad es que los ángeles pueden determinar dejarse ver o no dejarse ver según su voluntad.  Pero el hecho de que se dejen ver o no se dejen ver no altera la realidad de su naturaleza corporal.  Veámoslo más bien desde el punto de vista de las vibraciones moleculares de sus organismos; pues tienen la potestad de compactarlas o separarlas para de ese modo hacerse visibles o invisibles ante nuestro órgano visual.  Un leve ajuste en sus vibraciones les permite dejarse ver ante el lente humano o no dejarse ver.  El sentido visual de los hombres ha perdido capacidad de percepción, y está limitado a ver materia compactada, no diluida o separada.  El sentido visual angélico sí permite que ellos, independientemente de las vibraciones que promuevan en su organismo, puedan verse entre sí siempre.
 
Es obvio que aun dentro de la esfera humana existen distintas capacidades para ver y para oír.  Y tenemos, también, por ejemplo, que la fauna felina, y aves como el búho, ven mejor en la oscuridad que el lente humano; y que el sentido auditivo de un perro es mucho mayor que el del hombre.  Aun entre los hombres mismos, como hemos dicho, hay algunos que ven más que otros, y unos que escuchan u oyen mejor que otros.
 
La Escritura nos enseña que el hombre ha sido menos dotado que los ángeles.  A Pablo le asiste toda la verdad cuando habla de que una es la gloria de los cuerpos celestiales y otra es la gloria de los cuerpos terrenales (1 Co. 15:40).  El poder comprender este asunto es muy necesario para que entendamos que la idea de seres incorpóreos no es bíblica en lo absoluto, es un ardid satánico para detener el anhelo del corazón por lo celeste.  Dicho de otro modo, se nos pinta la eternidad tan radicalmente distinta al mundo donde vivimos a los fines de que no deseemos nunca salir de este siglo.  Pero la gran realidad celeste es que la sociedad futura será como la presente, aunque mucho más brillante y clara que esta en que nos hayamos.  Marchamos hacia un mundo de absoluta luz.
 
La comprensión de este asunto aquí expuesto te llevará a entender lo ocurrido en Sodoma y Gomorra, donde entraron dos varones (ángeles) sin alas.  No es sostenible, bajo ningún concepto, la idea de que dejaron las alas a la puerta de la ciudad, más bien es que se manifestaron visiblemente tal como son dentro de su dimensión vibratoria.  Así también puedes comprender por qué el profeta Daniel cuando ve al ángel Gabriel lo proclama varón (Daniel 9:21), y por qué cuando ve venir a Cristo ante el Padre, expresó la frase:  “...he aquí, uno con semejanza de hijo de hombre” (Dn. 10:16).  Las ideas católicas han viabilizado conceptos antibíblicos de seres incorpóreos, habiéndolos heredado de la mitología helenística.  Recuerda, son puros engaños satánicos.  Dios hizo al hombre a Su imagen y semejanza, de manera, pues, que la imagen y semejanza de Dios en Cristo es la misma imagen que proyectan los ángeles.  El Jesús antropomórfico que ascendió a los cielos es el mismo Jesús antropomórfico que descenderá de los cielos conforme lo declara Hechos de los apóstoles, capítulo 1 y versículo 11.  Como Jesús ascendió sin alas —y va a volver según ascendió—, significa eso, entonces, que descenderá sin alas y necesitará un medio de transportación.  Se ha probado científicamente que después de la atmósfera de la Tierra, donde la fuerza de gravedad de esta termina, se cae en un vacío donde un avión no puede volar.  Solamente los artefactos de última invención pueden surcar el espacio en términos de trasladarse de un lugar a otro bajo esas condiciones.  Y si las cosas son así, llevamos al lector a preguntarse:  ¿Para qué sirven las alas?...  Obviamente para nada.
  
Amigo lector, te hemos probado que la Escritura sí habla de OVNIs o medios de transportación, porque Cristo mismo los utiliza.  Y con esto no pretendemos subestimar el gran poder de Dios, pero te recordamos que Dios decidió convertirse en criatura para convivir con sus criaturas, y como tal utiliza métodos de transportación.  Sobre esto hablaremos en nuestro próximo artículo.

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viernes, 23 de septiembre de 2011

DIA DE LA BLASFEMIA

Si usted es Catolico en todas las ramas o profesa la doctrina Evangelica en todas sus ramas, tenga cuidado con los que celebran el Dia Mundial de la Blasfemia

 
Vamos a recordad tambien que quienes creen que nosotros los cristianos catolicos o evangelicos somos blasfemos, son los judios sionistas; pues este tipo de "cultura" que se està practicando y proliferando como las moscas en latinoamerica, incita a sus seguidores a no creer en el Dios, en el Jesucristo, en el Espiritu Santo y en el contexto completo de la Biblia tal como los conocemos hoy dia; pues para ellos estos nombres son blasfemos y se dejan llevar por los nombres verdaderos de estas figuras en el idioma Hebreo, propio de Israel; llevandolos a creer que ellos tambien son judios o hebreos y son parte de los 144,000 del apocalipsis.
 

domingo, 18 de septiembre de 2011

DIA DE LA BIBLIA EN HONDURAS

El día nacional de la Biblia se celebra en Honduras el último domingo de Septiembre.

Esta celebración fue instituida en forma oficial por el Congreso de la República en el año de 1988. La moción fue presentada por Glen Solomon, que en ese tiempo era diputado por el departamento de Islas de la Bahía.

El día nacional de la Biblia es celebrado exclusivamente por las sectas evangélicas, ya que la Iglesia Católica ya tiene definido el día de la Biblia como el 30 de septiembre, en honor a San Jerónimo, distinguido biblista católico autor de la La Vulgata, la traducción de la biblia al latín.

Algunas sectas evangélicas salen a desfilar en las calles este día, portando pancartas exaltando este libro sagrado, que en realidad es una compilación de varios libros. Ellos recomiendan la lectura de la Biblia para encontrar la salvación espiritual y la formación en valores éticos.

Lectura de la Biblia en las escuelas



En el año 2000, siendo presidente del Congreso el profesor Rafael Pineda Ponce, se aprobó una ley que ordenaba la lectura de pasajes selectos de la Biblia en las escuelas. Esta ley, que fue aprobada en forma demagógica cuando Pineda Ponce aspiraba a la presidencia de la República, nunca se puso práctica por ser obviamente anti-constitucional, ya que la Constitución de Honduras establece que la educación debe ser laica.

El decreto que ordenó la celebración del día nacional de la Biblia, declarándola como "libro predilecto de los hondureños", también debería de revisarse, ya que a un Estado laico, como es el de Honduras, no le corresponde legislar en asuntos de religión

miércoles, 31 de agosto de 2011

HERMENEUTICA Y SUS RELACIONES

ANALOGIA Y HERMENEUTICA: HACIA UNA EPISTEMOLOGIA
 ANALOGICA PARA EL TEXTO NARRATIVO BIBLICO
Y SU TEOLOGIA
George Reyes 
Introducción
      Como observa Chaves Tesser (1999:7), en el discurso o pensamiento crítico contemporáneo es posible  ahora no sólo oír o leer neologismos y muchos otros términos equívocos,  sino también constatar diferentes tendencias, por ejemplo, literarias, sociales, sicológicas, científicas con las que, queramos o no, debemos aprender a convivir y  dialogar críticamente.  El caso es igual en el campo de la hermenéutica.  No es por casualidad, entonces,  que desde su propio contexto el hermeneuta francés,  Paul Ricoeur (2003),  se haya referido al conflicto que puede detectarse  hoy entre las diversas hermenéuticas; es que cada tendencia en ese campo,  es articulada y practicada según la mentalidad epistemológica prevaleciente hasta la fecha,  a la que cada intérprete se incline, sea ésta moderna o posmoderna.1   
        Aunque de ambas  epistemologías ―moderna y posmoderna―  nos podríamos beneficiar,2 ellas tienden respectivamente hacia un duro fundacionismo  y antifundacionismo epistemológico que,   entre otras cosas,  promueve la voluntad de poder e impide frecuentemente el diálogo en la tarea de interpretación. ¿Cómo, pues, beneficiarse críticamente  en la interpretación bíblica3  de los aportes valederos de ambas? ¿Cómo evitar en ella  la tendencia dura univocista-objetivista totalitaria y la equivocista-subjetivista  escepticista,  que caracteriza respectivamente a la moderna y posmoderna?     
       Considero que en la hermenéutica bíblica la respuesta no puede ser otra que ésta:   mediante la exploración y aplicación al texto sagrado de ese modelo que procura prudencialmente colocarse en  el punto intermedio  de las dos tendencias epistemológicas anteriores,  pero sin predominio de ninguna de ellas;4 la razón fundamental es porque, además de ayudarnos a  superar  los dos extremos anteriores,  este modelo nos permite una objetividad suficiente para poder así   recuperar aquello que habría intentado comunicar el autor,  aunque no como lo quisiéramos;  así, además,  nos ayudaría  a  identificar  una verdad textual que haga mejor justicia al texto.  Este modelo es el analógico, el cual empieza  a ganar hoy un espacio cada vez mayor  en diversas ramas del saber. 5  Luego, el resultado sería una hermenéutica analógica bíblica que, entre otras cosas,  reconoce y acepta la injerencia natural de la subjetividad en ella y provee una salida viable que urge en nuestros tiempos posmodernos.      
        Mediante un diálogo constructivo y crítico, en este ensayo me propongo  explorar brevemente ese modelo  epistemológico anterior,  orientado a la interpretación del texto bíblico narrativo. Para ello analizo primeramente la propuesta hermenéutico-analógica en el campo filosófico, tal como  la expone Mauricio Beuchot, profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México (UNAM), investigador de esa misma casa de estudios y pionero de la propuesta analógica en América Latina.    Seguidamente,  exploro  lo que sería una hermenéutica analógica bíblica.  Finalmente,  con base a este modelo, y a modo de conclusión,  formulo  algunas implicaciones  generales del modelo analógico en relación con el texto narrativo.

Mauricio Beuchot: Un nuevo modelo
de epistemología hermenéutica
       Frente a la crisis de la epistemología univocista  cientificista positivista moderna todo parece  indicar que el mundo occidental actualmente marcha hacia otra extrema promovida por la cultura posmoderna. Esta es la equivocista  responsable del relativismo nihilista que va  predominando cada vez más en nuestra sociedad occidental.6    Frente a esta tendencia epistemológica,  Beuchot (2005ab cp. 1996) propone que la mejor alternativa que se pueda dar  es  una epistemología hermenéutica analógica, aunque,  aclara él, ésta se caracteriza por ser preponderantemente abierta.7  Con base a esta epistemología, prosigue Beuchot,  es posible no sólo acercarse más a la verdad textual, sino también restringir las interpretaciones infinitas que se alejan cada vez más de esa verdad. 8  

EL LLAMADO

Por Rick Joyner
clip_image002Muchos de los errores que devaluaron el respaldo del ministerio profético surgieron de la confusión de distinguir entre ser llamado y ser comisionado. Como vemos en el libro de los Hechos, Pablo fue llamado como apóstol varios años antes de ser comisionado a ese ministerio. Estimamos que ese tiempo fue entre ocho y catorce años. Queda claro en Hechos y por las cartas de Pablo que pasó esos años preparándose y durante ese tiempo ministró como profeta, maestro o ambos.
Si se está preguntando por qué aún no fue comisionado, entonces no lo ha sido. Cuando ocurre en realidad, queda claro que viene de Dios y no sólo de los hombres. Hasta ese momento estamos entrenándonos y cuanto más significativo sea nuestro llamado, más intenso, prolongado y duro será el entrenamiento.

Cada profeta en las Escrituras era único. Existen factores en común, pero el Señor que hizo cada copo de nieve diferente, ama la diversidad y se relaciona con sus hijos de una manera única y personal. Por esta razón no debemos copiar a nadie más. Podemos aprender de otros, pero debemos enfocarnos en el Señor, buscando su gloria para ser transformados a su imagen, si queremos llegar a ser aquello para lo cual fuimos creados.

Caminando en sensibilidad y obediencia al Señor

Esto nos lleva hacia otra verdad básica sobre lo profético: cada persona, Iglesia o situación en la que ministraremos, es única. Quienes reciben una palabra y luego tratan de aplicarla a cada situación o a todas las personas, en el mejor de los casos provocarán confusión. Aún cuando el Señor les habló a las siete iglesias en Apocalipsis, tuvo una palabra diferente para cada una. Todo esto existe en la misma área general y al mismo tiempo, pero todas son diferentes y todas necesitan una palabra diferente. En lugar de enfocarse sólo en nosotros mismos y en que nuestro mensaje sea verdadero, necesitamos enfocarnos mucho más en los que ministramos y ser sensibles a sus necesidades.

Esto no es negar el hecho que algunas palabras puedan ser para la Iglesia en general, como la palabra que Agabo entregó en Hechos sobre la hambruna sobre todo el mundo. Es obvio que esta es una palabra que todas las iglesias necesitaban oír. Sin embargo, la mayoría de las palabras que recibimos no se podrán aplican universalmente, por eso debemos ser aún más sensibles para saber cómo aplicarlas y cuándo entregarlas. Esto requiere una obediencia constante al Señor.

En las próximas semanas trataremos varios ejemplos sobre cómo la gente recibe revelaciones y también cómo se pueden interpretar o aplicar mal, para que otros no cometan los mismos errores. La Biblia es cándida en esto y también debemos serlo si queremos recibir una mayor autoridad y revelación. En la intensidad creciente de los tiempos, las voces proféticas maduras y confiables serán cada vez más importantes.

Hasta que sea comisionado como profeta, es libre para equivocarse y aprender de esos errores. Aquellos que piensan que no se pueden equivocar, están en un engaño peligroso. Aún los profetas comisionados y maduros cometen errores y si piensan que están por encima de ellos, los cometerán con toda seguridad. Vemos en parte, conocemos en parte y profetizamos en parte (1 Corintios 13:9). Aún la revelación parcial puede ser extremadamente útil, pero siempre deja espacio para la humildad, demostrada por una apertura para los demás y por la necesidad de buscar constantemente al Señor. Ambas son esenciales para todos los que quieren mantenerse verdaderos en el Señor.

LA RELIGION Y LA POLITICA

En ocasiones podríamos pensar que la religión y la política son asuntos diametralmente opuestos, dado que el imaginario colectivo asume que a una le concierne la espiritualidad y el alma del ser humano de manera integral y la otra, es proclive a las cuestiones netamente terrenales, siendo que esta idea se ajusta al quehacer de nuestros representantes políticos, la ambición material y el desinterés de su profesión por un servicio social. Sin embargo, esto no es así, ambas coinciden en un punto, la estructura de la institución tanto eclesiástica como política depende del funcionamiento de una burocracia que implica jerarquías, así como también al interior de cada una, hay corrientes ideológicas que están en pugna por alcanzar ya sea el poder divino o el poder material, respectivamente. En estas últimas fechas la realidad ha demostrado que la religión católica y la política que se práctica en nuestro país guarda una relación casi perversa, desdibujándose así la línea entre lo espiritual y lo terrenal.

Sin duda Juan Pablo II representaba tres tipos de autoridad, la legal como Jefe de Estado que trae detrás toda una burocracia eclesial; la carismática que, en la obra de Max Weber el sentido del carisma depende más del grupo de seguidores que de las cualidades que pudiera tener un hombre, es decir, aquí los miles de fieles se guían por la fe y por el hecho de creer que el Papa es el Vicario de Cristo en la tierra, siendo así que su carisma se basa en la personalización de la divinidad, por ello no es de extrañarse que después del entierro los mismos fieles pidiesen la canonización de Karol Wojtyla y por último, encarnó una autoridad tradicional que consiste en la pretensión de la misma persona por refrendar esta autoridad por diversos medios, en este caso el Papa se vio favorecido con la creencia por parte de los feligreses de que existen virtudes en la santidad de las normas, esto fue muy claro al utilizar los medios de comunicación y realizar los viajes para ratificar al catolicismo en otros países, estar en contacto con los fieles confirmando su fe y al tanto de lo que ocurría en las diócesis o arquidiócesis de cada nación a la que visitaba.

La exaltación de estas formas de autoridad que caracterizaron a Juan Pablo II se enfatizaron aún más después de su muerte y fue, oportunamente aprovechada por las instituciones fácticas de nuestro país: las empresariales y las políticas. Precisamente el día 7 de abril que se realizó el juicio de procedencia en la Cámara de Diputados por el desafuero de Andrés Manuel López Obrador por el presunto desacato de una orden judicial, el Consejo Nacional de Comunicación auspiciado por el clero organizó para ese mismo día el recorrido del papamóvil de la Sede Apostólica a la Basílica de Guadalupe, una especie de veneración a un medio de transporte que rayó en el fanatismo y que la intención principal fue desviar la atención de un acontecimiento político que, más allá de estar de acuerdo o no con las propuestas políticas de López Obrador, demostró que el recinto del Congreso de la Unión está amordazado por el PRI y el PAN que, manipulando políticamente la legalidad, la justicia y el Estado de derecho, ambicionan implantar un sistema bipartidista en el que no existan otras opciones políticas, lo que significa la mutilación de la democracia a la que supuestamente habíamos accedido con el gobierno del cambio.