martes, 17 de abril de 2012

LOLEK

Karol Józef Wojtyła (Wadowice, Polonia, 18 de mayo de 1920Ciudad del Vaticano, 2 de abril de 2005), más conocido como Juan Pablo II, fue el 264.º papa de la Iglesia católica entre 1978 y 2005. Como tal, fue también el jefe de Estado de la Ciudad del Vaticano.

Tras haber sido obispo auxiliar (desde 1958) y arzobispo de Cracovia (desde 1962), se convirtió en el primer papa polaco en la historia, y uno de los pocos en los últimos siglos que no nacieron en Italia. Su pontificado de más de 26 años ha sido el tercero más largo en la historia de la Iglesia católica, después del de san Pedro (se cree que entre 34 y 37 años) y el de Pío IX (31 años).

Juan Pablo II ha sido aclamado como uno de los líderes más influyentes del siglo XX, recordándoselo especialmente por ser uno de los principales símbolos del anticomunismo y por su lucha contra la expansión del marxismo por lugares como Iberoamérica, donde combatió enérgicamente al movimiento conocido como la teología de la liberación, con la ayuda de su mano derecha, a la postre sucesor, Joseph Ratzinger.
Jugó asimismo un papel decisivo para poner fin al comunismo en su Polonia natal y, finalmente, a todos los de Europa, así como para la mejora significativa de las relaciones de la Iglesia católica con el judaísmo, el islam, la Iglesia ortodoxa oriental, y la Comunión Anglicana.

De entre los hechos más notorios de su pontificado destaca el intento de asesinato que sufrió el 13 de mayo de 1981, mientras saludaba a los fieles en la Plaza de San Pedro, a manos de Mehmet Ali Agca, quien le disparó a escasa distancia desde la multitud. Tiempo después el terrorista fue perdonado públicamente por el pontífice en persona.

Fue uno de los líderes mundiales más viajeros de la historia, visitando 129 países durante su pontificado, hablando además los idiomas siguientes: italiano, francés, alemán, inglés, español, guaraní, portugués, ucraniano, ruso, croata, el esperanto, griego antiguo y latín, así como su natal polaco. Como parte de su especial énfasis en la llamada universal a la santidad, beatificó a 1.340 personas y canonizó a 483 santos, más que la cifra combinada de sus predecesores en los últimos cinco siglos. El 19 de diciembre de 2009, Juan Pablo II fue proclamado Venerable por su sucesor, el papa Benedicto XVI, quien también presidió la ceremonia de su beatificación el 1 de mayo de 2011.

JESUS SIGUE DIVIDIENDO HISTORIAS

Uno de los temas fundamentales en la vida cristiana es el de la resurrección. ¡Jesucristo ha resucitados! Si Jesús no hubiera resucitado seríamos los más miserables de todos los hombres, nuestra fe sería en vano, pero Él resucitó ¿se alegra? Esa es la realidad, Jesús ha resucitado, y eso es importante comprenderlo. Uno de los temas que lamentablemente tenemos que tocar, pero que a nadie le gusta, es el de la muerte. Hay muertos continuamente, este viernes pasado nos tocó acompañar a una familia en el cementerio, la muerte no respeta feriados, fines de semana, cualquier día visita a aquellos que vivimos en este planeta, y observé a muchas otras personas que estaban visitando la tumba de sus seres queridos, adornándolas y seguramente compartiendo su dolor por la separación.

Uno de los principales periódicos de Guatemala dice que en estos días de asueto 53 personas murieron, lamentablemente 30 de ellas sufrieron una muerte violenta. Hace 100 años entre el 14 y 15 de abril de 1912, el Titanic – ese transatlántico impresionante, en su época que  salió de Inglaterra rumo a Estados Unidos, lleno de soberbia y orgullo, del que el fabricante dijo: Este barco ni siquiera Dios lo puede hundir. Lamentablemente en su primer viaje topó contra un iceberg y se fue al fondo del mar. Nos cuentan que mil 512 personas fallecieron. Aún se encuentra ahí en el fondo del mar como una gran tumba.

Cada época tiene sus  grandes acontecimientos. Todos recordamos el 11 de Septiembre del 2001 cuando las torres gemelas, en Nueva York, fueron destruidas literalmente por dos aviones que se impactaron en ellas. La mayoría de los que estamos aquí vimos, por la televisión en vivo y en directo, la muerte de casi tres mil personas. La muerte llega, mueren los no creyentes, mueren los creyentes, pero Jesucristo dijo: El que cree en mí, aunque esté muerto vivirá. Y esa es nuestra esperanza, que moriremos físicamente, pero tendremos vida eterna.

Recuerdo la conversación que leí de tres hombres que estaban platicando y decían, entre sí: ¿Qué te gustaría que dijeran cuando estés tendido en tu caja de muerto en la funeraria? Si pudieras oír ¿qué te gustaría oír? Y uno que era muy orgulloso por su formación académica, siendo maestro, dijo: ¡Ah! A mí me gustaría que pasaran mis alumnos y dijeran: Qué gran maestro fue, qué bien me educó, tanto que aprendí de este maestro. Y el segundo dijo: A mí me gustaría oír cunado esté en la funeraria, que pasen mis hijos y que digan: que buen papá tuve, mi papá fue extraordinario, fue ejemplar, fue íntegro, responsable, eso me gustaría oír. Luego el tercero dijo: Lo que a mí me gustaría oír cuando esté en la caja es que alguien se acerque y diga: Se está moviendo, se está moviendo. Pues aunque nadie diga que usted se está moviendo, cuando muera se estará moviendo en la presencia de Dios. Usted resucitará, usted tendrá vida eterna, porque eso es lo que el Señor nos ha ofrecido.

Así como nosotros, a veces, visitamos un cementerio para acompañar a un ser querido y otras veces vamos para adornar el lugar donde descansan los restos de un ser querido, también hubo unas mujeres que amaban a Jesús, y estas mujeres se levantaron muy de mañana para ir a ver el sepulcro donde estaba, porque eso es  lo que uno va a ver a un cementerio, los sepulcros. No están ahí las personas, ahí están los restos de su casa temporal de habitación, nuestro cuerpo es una casa  temporal de habitación que se va gastando, se va envejeciendo hasta que se vuelve polvo. Lo dice Mateo 28:1-10 “Después del sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. Sucedió que hubo un terremoto violento, porque un ángel del Señor bajó del cielo y, acercándose al sepulcro, quitó la piedra y se sentó sobre ella. Su aspecto era como el de un relámpago, y su ropa era blanca como la nieve.Los guardias tuvieron tanto miedo de él que se pusieron a temblar y quedaron como muertos. El ángel dijo a las mujeres: —No tengan miedo; sé que ustedes buscan a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha resucitado, tal como dijo. Vengan a ver el lugar donde lo pusieron. Luego vayan pronto a decirles a sus discípulos: “Él se ha levantado de entre los muertos y va delante de ustedes a Galilea. Allí lo verán.” ¡Qué experiencia tan impresionante! Yo sé que usted ama mucho a su mamá, pero si se le apareciera, después de tres días de muerta, es probable que se asustara un poco. Y si no es su mamá sino la mamá de su mujer, más se asustaría. A nadie le agrada la idea de encontrarse con un muerto, sin embargo, Jesús le había dicho a sus discípulos: Yo tengo que morir para que se cumplan las Escrituras, pero voy a resucitar, a los discípulos hasta se les había olvidado esa verdad que Jesús les había adelantado. Y eso fue lo que ocurrió.

Por eso las mujeres estaban asustadas, porque además de hablar con un ángel – no se hace todos los  días-, los soldados estaban tan asustados que tenían miedo por encontrarse con un ángel y ver la grande y pesada piedra que cubría la tumba que había sido movida. La realidad es que Jesús resucitó y gracias a estas mujeres obedientes, Jesús les dijo vayan y díganle a los discípulos que ya estoy vivo. Y las mujeres asustadas pero alegres, dice la Escritura, corrieron a dar la noticia. Hay quienes insinúan que el Señor se les apareció primero a las mujeres, porque son más comunicativas, eso no es lo mismo que ser chismosas. Hace muchos años se me acercó una señora muy querida, que ya descansa en la presencia del Señor, y me cuenta: Dicen que yo soy muy chismosa. Tú no eres chismosa –le contesto-, tú eres comunicativa. Se fue realizada, porque tenía un adjetivo calificativo mucho más agradable. La verdad es que en todas partes andaba comunicando el mensaje de Jesucristo. Estimadas mujeres, aprovechen ese don que tienen, compartan con otros que ¡Jesús no está muerto, ha resucitado! Y que Él es nuestro Señor y nuestro Salvador, por favor corran a dar la noticia a todas partes, háganlo todos los días. Y, por supuesto, también hay hombres que tienen ese don de la chismografía. Entonces, pasemos ese buen chisme: ¡Cristo no está muerto, Cristo ha resucitado!

Dos mujeres empezaron a contar el mensaje y la BBC de Inglaterra dice que hoy en día el cristianismo es la religión más grande del mundo, con cerca de 2 mil millones, 2.1 billones de seguidores. Por supuesto, en el mundo ya somos más de siete mil millones de habitantes o sea que aunque somos muchos todavía no somos todos. Y por eso tenemos que seguir el ejemplo de estas mujeres y llevar el mensaje de Jesús allá en nuestros colegios, universidades, clubes  trabajos, partidos políticos, equipos de fútbol, donde quiera que estemos tenemos que llevar el mensaje que Jesús está vivo. Hay muchos que por llevar el mensaje de Cristo han dado su vida, han pagado con su propia sangre ese mensaje que han llevado. El Nuevo Testamento está lleno de ejemplos, el primer mártir de la Iglesia se llamó Esteban, él por compartir el mensaje de Cristo lo apedrearon y cuando empezaron a apedrearlo dice que el cielo se abrió y veía sentado al lado derecho del trono de Dios a Jesús. El Señor le permite a usted ver cosas extraordinarias cuando usted muere con la fe puesta en Cristo Jesús.

Es importante entender que esos dos mil 100 millones de cristianos son producto de nuestro Señor Jesús. Hay personajes que han transformado distintos aspectos de la vida del hombre, pero el cambio más grande que se ha dado en la historia se dio a través de Jesús, al extremo que creyentes e incrédulos tienen que citar la historia  diciendo antes de Cristo y después de Cristo. Por eso llevamos más de dos mil años diciendo después de Cristo la historia es esta, pero hay muchos como los que vimos hoy pasar al altar y decir Señor heme aquí, límpiame, transfórmame, para ellos su historia empezará hoy, hoy podrán decir que se encontraron con Cristo y podrán decir mi vida antes de Cristo fue triste, solitaria, amargada, llena de vicios.

Un querido amigo nos contaba anoche – mientras predicaba este tema en el Auditórium Mayor de la Roosevelt- que antes de Cristo era un borracho y muchas cosas más. Y nos dice: “Yo frecuentaba una cafetería llamada Olimpia en la 12 avenida entre 17 y 18 calle de la zona 1, ya no existe, pero esa cafetería no tenía nada, lo que menos bebía la gente, al entrar, era café. Yo llegaba seguido, nos dice este hermano, y lo que hacía era comprar cerveza, beber licor y me sentaba en una mesa en la que me quedaba enfrente un espejo y ahí me tomaba mi cerveza y me quedaba viendo mi cara. Me levantaba, me iba al baño, me fumaba un pito de marihuana, lo que me sobraba lo dejaba ahí en el pestillo de la ventana, regresaba a la mesa, me echaba otro trago, encendía un cigarrillo y volvía a verme la cara en el espejo. Y eso lo hacía muchas veces y salía de ahí loco, borracho, drogado. ¿Qué tanto me miraba la cara en el espejo? A lo mejor estaba enamorado de mi desgracia”.

Hace más de cuarenta años que este mi hermano amado dejó la bebida y dejó todos los pecados y ahora es un siervo del Señor, cristiano, predicador del Evangelio que ya no se mira la cara en ese espejo sino que se mira en el espejo de la Palabra de Dios, para ser cada vez más como es nuestro Señor Jesucristo. Porque ahora marca su vida en un antes y un después de Cristo. Aquí hay miles de personas que nos pueden decir cómo era su vida  antes de Cristo. Usted seguramente conoce a muchos que antes de Cristo no los aguantaba ni su propia madre, pero ahora hasta usted los aguanta, porque el Señor ha obrado el cambio. Dios transforma a la gente.

En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados, en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia. En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros, nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados! – Dígale a su vecino Por gracia usted ha sido salvado-. Y en unión con Cristo Jesús, Dios nos resucitó y nos hizo sentar con él en las regiones celestiales, para mostrar en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia, que por su bondad derramó sobre nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” (Efesios 2:1-10).

LAS CREENCIAS ROMANAS EN UNA VIDA DESPUÉS DE LA MUERTE

Los romanos no colocaban las tumbas en un lugar tranquilo y solitario, sino a orillas de las calzadas a la salida de las ciudades, donde los transeúntes podían contemplarlas y admirarlas. En Pompeya todavía podemos contemplar las tumbas a lo largo de las calzadas que salían hacia el norte desde la Puerta de Herculano y hacia el sur desde la de Nuceria.
 
Algunas eran grandiosas e impresionantes y parecían casas en pequeño; otras eran mucho más sencillas. Era una costumbre corriente decorarlas con guirnaldas de flores y colocar ofrendas de vino y comida delante de ellas.

El que enterraran a los muertos en las orillas de sus concurridas calzadas, en lugar de en cementerios tranquilos, no era por parte de los romanos una muestra de falta de respeto hacia aquéllos. Al contrario, creían que, si los muertos no eran debidamente enterrados y cuidados, sus espíritus se les aparecerían y les llegarían a causar daños. Era muy importante proporcionar al difunto una tumba o un sepulcro, donde su espíritu pudiera tener una morada. Pero también se pensaba que el muerto quería estar cerca de los vivos. Hay una tumba que tiene una inscripción: "Veo y contemplo a todo el que va y viene de la ciudad", y otra que dice: "Lolio ha sido colocado al borde del camino para que todos los transeúntes puedan decirle 'Buenos días, Lolio'".

Se creía que su actividad vital continuaba en cierta manera y por tanto había que abastecerlo de las cosas que necesitara. Un cazador querría tener su lanza, un agricultor sus aperos, y una mujer su huso. Si el muerto era inhumado, sus objetos personales eran enterrados con él; si era incinerado, se quemaban también con él.

Un escritor griego llamado Luciano cuenta la historia de un marido que había quemado en una pira funeraria todas las joyas y todos los vestidos de su esposa difunta, para que los pudiera tener consigo en el otro mundo. Una semana más tarde, cuando estaba intentando consolarse con la lectura de un libro sobre la vida en el más allá, se le apareció el espectro de su esposa. Ésta comenzó a reprocharle que no hubiera incinerado una de sus sandalias doradas, que, según decía ella, estaba debajo de un cofre. El perro de la familia comenzó a ladrar y entonces el espíritu desapareció. El marido miró debajo del cofre, halló la sandalia y la quemó.

Se pensaba también que los espíritus de los muertos tenían hambre y sed y por tanto había que proporcionarles bebida y comida. En la tumba se colocaban con regularidad ofrendas de huevos, judías, lentejas y vino. A veces se abrían agujeros en las tumbas para poder echar vino dentro. Se ofrecía vino porque era un sustituto apropiado de la sangre, la bebida favorita de los muertos. No obstante, durante el funeral y en ocasiones especiales se sacrificaban animales y se hacía una ofrenda con sangre.

Con todo, se pensaba que a pesar de esas tentativas por cuidar de ellos, los muertos no llevaban una existencia muy feliz. Para ayudarles a olvidarse de esa infelicidad, sus tumbas se adornaban frecuentemente de flores o eran rodeadas de jardincillos, costumbre que ha perdurado hasta nuestros días, aunque haya cambiado su significado original. Con éste mismo fin, la familia y los amigos del difunto celebraban un banquete después del funeral y en el aniversario de su muerte. Unas veces estos banquetes tenían lugar en un comedor adosado a la tumba misma, otras en el hogar de la familia. Se creía que los espíritus de los muertos prestaban atención a estos acontecimientos festivos y disfrutaban con ellos.

Había también algunas personas que creían en un mundo de ultratumba donde los malos sufrían castigos por las malas acciones cometidas durante su vida y donde los buenos vivían dichosos eternamente. Se contaban relatos sobre el castigo sufrido por malhechores famosos como el malvado Titio, a quien unos buitres le desgarraban a picotazos el hígado, y el de las hijas de Dánao (las Danaides), que fueron condenadas a echar eternamente agua en unas ánforas que no tenían fondo.

UNIÓN CON CRISTO EN LA CONSAGRACIÓN

“Después hizo que trajeran el otro carnero, el carnero de las consagraciones, y Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero. Y lo degolló; y tomó Moisés de la sangre, y la puso sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el dedo pulgar de su mano derecha, y sobre el dedo pulgar de su pie derecho. Hizo acercarse luego los hijos de Aarón, y puso Moisés de la sangre sobre el lóbulo de sus orejas derechas, sobre los pulgares de sus manos derechas, y sobre los pulgares de sus pies derechos; y roció Moisés la sangre sobre el altar alrededor.” Levítico 8: 22-24 “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. 2No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12: 1,2

“Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad”. Juan 17:19

En este pasaje del capítulo ocho del libro de Levítico, es importante notar lo que aconteció en la consagración de Aarón y sus hijos al sacerdocio. Se trajo el carnero de las consagraciones; Aarón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del animal, que luego fue sacrificado y su sangre derramada. Enseguida tornó Moisés de la sangre y la aplicó sobre cada uno de ellos, en distintas partes de sus cuerpos.

Aquí tenemos los dos aspectos de la consagración. La sangre derramada es el lado de la muerte; la sangre aplicada, el de la vida. La sangre derramada representa la vida sacrificada, entregada, abandonada; pero en la sangre aplicada al hombre tenemos la vida impartida para obrar en él activa y poderosamente. Cuando esto se reconoce, se entiende lo que es la consagración y también lo que significa la imposición de las manos, o sea el acto de identificación con una vida entregada a la muerte. La sangre aplicada representa una nueva posición; quiere decir que ahora no hay nada de la vida propia del hombre, todo es de Dios pues vive por Él y para Él únicamente. Esto es la consagración.

El capítulo diecisiete del evangelio según San Juan, se conoce corno la oración sacerdotal del Señor Jesús. Allí está, avanzando hacia el altar, en la consagración de sí mismo por Sus hijos, a los que quiere llevar a la gloria para que vean Su gloria, y para que ellos también gocen de esa misma gloria. Aquí tenemos, sin duda, lo que representan Aarón y sus hijos. El Sumo Sacerdote se santifica (se consagra) a sí mismo, como dice, para que ellos también sean santificados (consagrados). El resto de la oración es una maravillosa exposición del significado espiritual de esta parte de Levítico, capítulo ocho. Por medio de estas pocas líneas procuraremos entenderlo mejor.

El hombre entero entra en el terreno de la consagración, en sus dos aspectos de muerte y vida; por un lado la vida entregada, abandonada, y por otro la vida, hallada, que continua, pero sobre una nueva base. Esto concierne al hombre entero representado por su oído, mano y pie. Es un mensaje sencillo y claro para nuestros corazones.

EL GOBIERNO DEL OIDO

Empezamos por el oído:

“…. y tomó Moisés de la sangre, y la puso sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón”

Esto simboliza que el Señor debe tener el gobierno supremo del oído, que debemos llegar al punto en que el oído está muerto a toda otra voz o influencia que quiera dominarnos, pero que está vivo para Dios y solamente para Él.

Está claro que, en cierto modo, el oído es lo que gobierna cada vida; no necesariamente el órgano exterior, sino la facultad de escuchar voz, de prestar oído a cualquier sugestión. Las sugestiones pueden venir de nuestro propio temperamento y de nuestra educación. Las cosas que nos inspiran en nuestra vida pueden ser nuestros deseos e inclinaciones naturales, las tendencias de nuestra constitución, ambiciones, aficiones e intereses profundamente arraigados en nosotros, sencillamente porque es así nuestra naturaleza. Escuchar esas voces es tener la vida gobernada por nuestros propios intereses. O tal vez sean otras cosas, como las sugestiones, deseos y ambiciones de otras personas para nosotros, la voz del mundo, la voz de los afectos humanos, el considerar lo que a otros agrada.




martes, 3 de abril de 2012

MADURAR

Madurar
“Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo”.
Gálatas 4.1
Este es un signo distintivo de muchos creyentes en este tiempo, a pesar de ser herederos viven como esclavos porque no han madurado y siguen siendo como niños.
La diferencia en nuestra forma de vivir está directamente relacionada con el grado de madurez que poseemos en cada área de nuestra vida a la hora de actuar.
No alcanza con ser heredero, también hay que actuar como uno, porque en definitiva nuestro comportamiento es el responsable de la vida que desarrollemos en esta Tierra.
  • El inmaduro viola principios y cree que nada le sucederá.
  • El inmaduro actúa de forma caprichosa, no sabe esperar, lo quiere ya.
  • El inmaduro reacciona de forma impulsiva, sin meditar ni medir las consecuencias.
  • El inmaduro maneja su vida de acuerdo a lo que le gusta y no de acuerdo a lo que le conviene.
  • El inmaduro se maneja de acuerdo a lo que siente y no por obediencia.
Este es tiempo de madurar en todas las áreas de nuestra vida. Primero para bendición propia, y también para ser de testimonio a los que nos rodean.
No te olvides que Cristo vino para que tengas vida, y vida en abundancia, y no para que vivas como esclavo, para esto es imprescindible madurar.
Sos un hijo de Dios, heredero y coheredero con Cristo, no te conformes con menos, desarrollá madurez en tu vida y toda esclavitud se irá de ti.
Necesitamos comprender que el aceptar a Cristo como Salvador nos da la vida eterna, y el hacerlo Señor de nuestra vida obedeciendo los principios de su Palabra nos da la victoria en esta Tierra.
Fijate en qué área de tu vida vivís en esclavitud, y madurá en esa área cuanto antes para dejar de ser un niño y empezar a vivir como un verdadero heredero.
Yo bendigo tu vida con una unción de madurez, para que a la hora de actuar lo hagas como un heredero y alejes de vos toda inmadurez, habiendo crecido y dejando de ser un niño.

domingo, 4 de diciembre de 2011

VENID FIELES TODOS

21 NOMBRES DE DIOS Y SU SIGNIFICADO


1) ADONAI, Significado: El Señor, Mi gran Señor. Aplicación: Dios es el Amo y Señor majestuoso. Dios es nuestra autoridad plena. Referencias bíblicas: Salmo 8; Isaías 40: 3-5, Ezequiel 16:8; Habacuc 3:19.

Comentario: Adonai (plural) deriva del singular Adon (Señor). Este término se expresaba para reemplazar a YHWH (que se consideraba demasiado sagrado como para ser pronunciado).

2) EL, Significado: El fuerte. Aplicación: Él es más poderoso que cualquier Dios falso. Dios vencerá todos los obstáculos. Nosotros podemos depender de Dios. Referencias bíblicas: Éxodo 15:2; Números 23:22, Deuteronomio 7:9 (Marcos 15:34).

Comentario: Aparece más de 200 veces en el Antiguo Testamento (incluyendo las formas compuestas). Nombre semítico genérico para Dios, utilizado por otras culturas para referirse a sus deidades. Él se emplea en nombres propios compuestos tales como Isra-el (el que lucha con Dios), Bet-el (casa de Dios), y El-iseo (Dios es salvación).

3) EL ELOHE ISRAEL, Significado: Dios el Dios de Israel. Aplicación: El Dios de Israel es totalmente distinto de todos los dioses falsos y es único; nadie es como Él. Referencias bíblicas: Génesis 33:20; Éxodo 5:1, Salmo 68:8; Salmo 106:48

Comentario: Es el nombre del altar que Jacob (Israel) erigió después de su enfrentamiento con Dios y de la bendición de Dios sobre él (Génesis 32:24-30; Génesis 33:19,20).

4) EL EYÓN, Significado: El Dios Altísimo. Aplicación: Él es el Dios soberano en quien podemos colocar nuestra confianza. El Elyón tiene supremacía sobre todos los Dioses falsos. Referencias bíblicas: Génesis 14:17-22; Salmo 78:35; Daniel 4:34 (Hechos 16:17)

Comentario: Melquisedec, el rey de Salem (Jeru “Salem”) y sacerdote del Dios Altísimo, se refirió en dos oportunidades a Dios como “El Elyón” cuando bendijo a Abraham.

5) ELOHIM, Significado: El Creador todopodero. Aplicación: Dios es el creador todo poderoso del universo. Dios conoce todo, crea todas las cosas y está en todas partes en todo momento. Es el plural de “El”. Referencias bíblicas: Génesis 1:1-3; Deuteronomio 10:17, Salmo 68 (Marcos 13:19).

Comentario: Forma plural de El. Este nombre generalmente se asocia a Dios en relación con su creación. Algunos utilizan la palabra plural “Elohim” como prueba de la Trinidad (Génesis 1:26). Elohim también se emplea para referirse a los dioses falsos e incluso a los jueces humanos (Salmo 82:6,7; Juan 10:34).

6) EL OLAM, Significado: El Dios Eterno. Aplicación: Él es el Principio y Fin, el que lleva a cabo sus propósitos a través de las edades. El da fuerzas al fatigado. Referencias bíblicas: Génesis 21:33; Salmo 90:1,2, Isaías 40:28 (Romanos1:20).

Comentario: Jesucristo posee atributos eternos. Él es el mismo ayer, hoy y para siempre (Hebreos 13:8). Él obtuvo para nosotros la redención eterna (Hebreos 9:12).

7) EL-ROI, Significado: El Dios que me ve. Aplicación: No existe ninguna circunstancia de nuestra vida que escape de su conocimiento y cuidado paternales. Dios nos conoce a nosotros y a nuestros problemas. Referencias bíblicas: Génesis 16:11-14; Salmo 139-7-12.

Comentario: Agar llamó al Señor con este nombre junto al pozo de agua en el desierto. Dios conoce todos nuestros pensamientos y sentimientos. Jesús conocía los pensamientos de aquellos que lo rodeaban, lo que demostraba que Él es El-Roi (Mateo 22:18; 26:31,34; Lucas 5:21-24).

8-) EL-SHADDAI, Significado: El todo suficiente, El Dios de las montañas, Dios Todopoderoso. Aplicación: Dios es la fuente inagotable de toda bendición. Dios es Todopoderoso. Nuestros problemas no son demasiado grandes como para que Dios no los pueda manejar. Referencias bíblicas: Génesis 17:1-3; 48:3; 49:25, 35:11, Salmo 90:2.

Comentario: Algunos eruditos sugieren que el Shaddai se refiere al poder de Dios manifestado en su juicio. Otros proponen que el Shaddai significa “Dios de las montañas”. Dios se refiere a sí mismo como “El Shaddai” cuando confirma su pacto con Abraham.

9) EMANUEL, Significado: Dios con nosotros “YO SOY”. Aplicación: Jesús es Dios entre nosotros. En Él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad. Referencias bíblicas: Isaías 7:14; 8:8-10 (Mateo 1:23).

Comentario: Este nombre indica que Jesús es más que un hombre. Él también es Dios. Isaías dijo que el niño que iba a nacer de la virgen sería llamado “Emanuel” (Isaías 7:14, 9:3). Él es el resplandor de la gloria de Dios y la representación exacta de su naturaleza (Hebreos 1:3).

10) JEHOVÁ, Significado: “YO SOY”, el que es autoexistente. Aplicación: Dios nunca cambia. Sus promesas nunca fallan. Cuando nosotros somos infieles, Él es fiel. Es necesario que le obedezcamos. Referencias bíblicas: Éxodo 3:14; 6:2-4, 34:5-7; Salmo 102.

Comentario: Un traductor alemán del siglo XVI escribió el nombre YHVH (YHWH) utilizando las vocales de Adonai debido a que los textos judíos antiguos que estaba traduciendo tenían las vocales de Adonai debajo de las consonantes de YHVH. Al hacerlo ideó el nombre YaHoVah

11) JEHOVÁ JIREH, Significado: El Señor proveerá. Aplicación: Así como Dios proveyó un carnero como sustituto de Isaac, Él proveyó a su hijo Jesús como el sacrificio definitivo. Dios suplirá todas nuestras necesidades. Referencias bíblicas: Génesis 22:13, 14; Salmo 23 (Marcos 10:45; Romanos 8:2)

Comentario: Conocido también como YHWH o Yahvé-Jireh. Abraham llamó “el Señor proveerá” al sitio donde Dios le proveyó un carnero para que lo sacrificara en lugar de su hijo Isaac. Jesús dijo que Él era el pan de vida y que todo el que fuera a Él hallaría provisión (Juan 6:35).

12) JEHOVÁ MEKADDESH, Significado: El Señor que santifica. Aplicación: Dios aparta un pueblo escogido, santo para Dios, un real sacerdocio, un pueblo propio. Él limpia nuestro pecado y nos ayuda a madurar. Referencias bíblicas: Éxodo 31:12, 13 (1 Pedro 1:15,16; Hebreos 13:12; 1 Tesalonicenses 5:23,24).

Comentario: Se conoce también como Yahvéh-Mekaddesh. Nosotros hemos sido apartados, hechos santos y redimidos por la sangre de Jesucristo, nuestro Jehová-Mekaddesh. Por lo tanto, debemos continuar viviendo una vida santa y que agrade a Dios (1 Pedro 1:13-25).

13) JEHOVÁ-NISSI, Significado: El Señor es mi bandera Aplicación: Dios nos da la victoria contra la carne, contra el mundo y contra el diablo. Nuestras batallas son sus batallas de la luz contra las tinieblas y del bien contra el mal. Referencias bíblicas: Éxodo 17:15,16; Deuteronomio 20:3,4, Isaías 11:10-12 (Efesios 6:10-18)

Comentario: También se conoce como Yahvéh-Nissi. Nombre del altar que edificó Moisés después de derrotar a los amalecitas en Refidim. Isaías profetiza que la “raíz de Isaí” (Jesús) se levantará como un estandarte para los pueblos (Isaías 11:10)

14) JEHOVÁ-RAFA, Significado: El Señor sana Aplicación: Dios ha provisto en Jesucristo la sanidad definitiva para la enfermedad espiritual, física y emocional. Dios puede sanarnos. Referencias bíblicas: Éxodo 15:25-27; Salmo 103:3, 147:3 (1 Pedro 2:24).

Comentario: Se conoce también como Yahvéh-Rafa. Jesús demostró que Él era Jehová-Rafa al curar a los enfermos, a los ciegos, a los paralíticos, y al echar fuera demonios. Jesús también sana a su pueblo del pecado de la injusticia (Lucas 5:31,32).

15) JEHOVÁ-ROHI, Significado: El Señor es mi pastor Aplicación: El Señor protege, provee, dirige, guía y cuida a su pueblo. Dios nos cuida tiernamente como un pastor poderoso y paciente. Referencias bíblicas: Salmo 23:1-3, Isaías 53:6 (Juan 10:14-18; Hebreos 13:20; Apocalipsis 7:17).

Comentario: Conocido también como Yahvéh-Ra’ah. Jesús es el buen pastor que puso su vida por todas las personas.

16) JEHOVÁ-SABAOT, Significado: El Señor de los Ejércitos Aplicación: El Señor de las huestes celestiales cumplirá siempre sus propósitos, aun cuando fracasen las huestes de su pueblo terrenal. Referencias bíblicas: 1 Samuel 1:3; 1 Samuel 17:45; Salmo 46:7, malaquías 1:10-14 (Romanos 9:29).

Comentario: Conocido también como Yahvéh-Sdabaot. Muchas versiones españolas de la Biblia traducen Sabaot por Todopoderoso. Ra’ah. Jesús es el buen pastor que puso su vida por todas las personas. “Jehová-Sabaot” se traduce a menudo El Señor Todopoderoso. Sabaot también se traduce como Huestes o Ejércitos celestiales.

17) JEHOVÁ-SHALOM, Significado: El Señor es paz Aplicación: Dios derrota a nuestros enemigos para darnos paz. Jesús es nuestro Príncipe de paz. Dios da paz y armonía interior. Referencias bíblicas: Números 6:22-27; Jueces 6:22-24, Isaías 9:6 (Hebreos 13:20).

Comentario: También se conoce como Yahvéh-Shalom. Nombre del altar que Gedeón edificó en Ofra como recordatorio del mensaje de Dios “Paz a ti”. Isaías nos dice que el Mesías también será conocido como el “Príncipe de Paz”, nuestro Jehová-Shalom (Isaías 9:6).

18) JEHOVÁ-SHAMMAH, Significado: El Señor está presente. El Señor es mi compañero. Aplicación: La presencia del Señor no está limitada o circunscripta al tabernáculo o al templo, sino que es accesible para todos los que lo aman y lo obedecen. Referencias bíblicas: Ezequiel 48:35; Salmo 46 (Mateo 28:20; Apocalipsis 21).

Comentario: Conocido también como Yahvéh-Sama. Dios le reveló a Ezequiel que el nombre de la nueva Jerusalén será “el Señor está presente”. El Espíritu de Dios mora en nosotros por medio de Jesucristo (1 Corintios 3:16).

19) JEHOVÁ-TSIDKENU, Significado: El Señor nuestra justicia. Aplicación: Jesús es el rey que vendría del linaje de David, y es quien nos imparte su justicia. Referencias bíblicas: Jeremías 23:5,6; 33:16; Ezequiel 36:26,27 (2 Corintios 5:21).

Comentario: Se conoce también como Yahvéh-Tsidkenu. Todas las personas pecan y están destituidas de la gloria de Dios, pero Él gratuitamente nos hace justos por medio de la fe en Jesucristo (Romanos 3:22,23). Dios promete enviar a un rey que reinará sabiamente y que hará lo que es justo y recto. La gente vivirá segura (Jeremías 23:5,6).

19) JEHOVÁ-TSIDKENU, Significado: El Señor nuestra justicia. Aplicación: Jesús es el rey que vendría del linaje de David, y es quien nos imparte su justicia. Referencias bíblicas: Jeremías 23:5,6; 33:16; Ezequiel 36:26,27 (2 Corintios 5:21).

Comentario: Se conoce también como Yahvéh-Tsidkenu. Todas las personas pecan y están destituidas de la gloria de Dios, pero Él gratuitamente nos hace justos por medio de la fe en Jesucristo (Romanos 3:22,23). Dios promete enviar a un rey que reinará sabiamente y que hará lo que es justo y recto. La gente vivirá segura (Jeremías 23:5,6).

20) JAH, Significado: “YO SOY”, el que es auto existente. Aplicación: Dios nunca cambia. Sus promesas nunca fallan. Cuando nosotros somos infieles, Él es fiel. Dios promete su presencia continua. Referencias bíblicas: Éxodo 3:14; 15:2; Salmo 46:1, 68:4; Isaías 26:4.

Comentario: Forma abreviada de Yahvéh. Se utiliza a menudo en combinación con otros nombres o frases. Aleluya significa “Alabanza a Jah (el Señor)”; Elías quiere decir “Dios es Jah (el Señor)”; y Josué significa “Jah (el Señor) es mi salvación”.

21) JHWH/YHVH, Significado: “YO SOY”, el que es autoexistente. Aplicación: Dios nunca cambia. Sus promesas nunca fallan. Cuando nosotros somos infieles, Él es fiel. Referencias bíblicas: Éxodo 3:14; Malaquías 3:6.

Comentario: Nombre de Dios revelado a Moisés. También se le denomina tetragrama (“cuatro letras”). Aparece alrededor de 6800 veces. En las versiones españolas de la Biblia se traduce “Jehová” o “Señor”, en este último caso se debe a que se convirtió en práctica común que los Judíos dijeran “Señor”, en este último caso se debe a que se convirtió en práctica común que los judíos dijeran “Señor” (Adonai) en vez de pronunciar el nombre (YHWH (YHVH).