sábado, 15 de enero de 2011

OJO

LA BIBLIA Y EL PAPA ROMANO I PARTE

Un Análisis Bíblico de la Figura Papal

El Señor Jesús vino a este mundo para humillarse y así pagar por nuestros pecados (véase Filipenses 2:1-11 para poder entender esta aseveración). Dijo Cristo: “Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas la potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor. [...] como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir” (Mt. 20:25-26 y 28). Ello implica que el verdadero discípulo tendrá que seguir ese mismo proceso de humillación-exaltación, pues escrito está que: “...cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido” (Lc. 18:14). Es, pues, necesario que en este siglo nos humillemos para que en el siglo venidero seamos exaltados con Cristo. Obviamente, el mal llamado “Santo Padre” altera ese orden enalteciéndose en este siglo, razón por la cual será humillado en el siglo venidero, conforme a la declaración hecha por Jesús. Siendo que el Papa no está pasando por ese proceso de humillación ahora en este siglo presente, y más bien está siendo exaltado por el mundo, a tal punto que se le llama “el Santo Padre”, “Príncipe de la Iglesia”, “Sumo Pontífice”, etc., hemos de concluir que no anda tras las pisadas de aquel que dijo: “El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su Señor...” (Mt. 10:24). Hagamos una breve comparación de Cristo y el Papa y veremos que son polos opuestos. Veamos:

1) Cristo, pobre _ el Papa, opulente.

2) Cristo, sin posición social _ el Papa, exaltado como príncipe de este mundo.

3) Cristo, totalmente accesible _ el Papa totalmente inaccesible.

4) Cristo, dependía para todo de Dios _ el Papa, de la Guardia Suiza, y el papamóvil.

5) Cristo, siempre entre los pobres _ el Papa con los reyes y los ricos de este mundo

6) Cristo, siempre rechazado y perseguido _ el Papa, aclamado y amamantado.

7) Cristo apolítico _ el Papa, el más grande político.

Sin lugar a dudas que el Papa no cumple con este fundamental requisito de humillación-exaltación, por lo tanto, no es un legítimo y fiel seguidor del Maestro. Eso lo constituye en un falso representante de Cristo, más aún, en un anticristo.

Roma Reclama que el Apóstol Pedro fue dis que el Primer Papa

El vaticano señala que cuando Cristo dijo: “Y yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia...” se está colocando a Pedro como el primer Papa. Analicemos la siguiente lectura: “Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. El les dijo: Y vosotros ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos” (Mt. 16:13-19). No es necesario que seamos intelectuales ni altamente preparados para darnos cuenta, por el contexto, que Cristo no se refiere a Pedro propiamente como la roca sobre la cual se sostendría la Iglesia, sino a la declaración que este hace señalándole a Él (a Cristo) como el enviado Hijo de Dios y Salvador de los hombres. De Cristo haberse referido a Pedro como la roca o el fundamento de la Iglesia, hubiese dicho: “sobre esa roca edificaré mi iglesia” y no “sobre esta roca”. Si la Iglesia hubiese estado fundamentada sobre Pedro, esta se habría desmoronado cuando Pedro negó a su Maestro tres veces (véase Mateo 26:69-75). Pablo señala que Cristo (y no Pedro) es el fundamento de la Iglesia; veamos: “Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo” (1 Co. 3:11). Cuando Cristo le señala tres veces a Pedro que apaciente Sus ovejas, lo que hace es confirmándolo como uno de los apóstoles, ya que Pedro le había negado (también tres veces); razón esta por la cual Pedro se entristece; veamos: “Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas” (Jn. 21:17). ¡Clarísimo! No puede verse de otra manera. Es evidente que Cristo lo que hizo fue recordarle su negación. Si lo estuviera nombrando Papa lo menos que haría Pedro sería entristecerse. Por consiguiente, la expresión antes mencionada: “a ti daré las llaves del reino de los cielos” que Cristo pronunció al dirigirse a Pedro, es, sin lugar a dudas, de carácter representativo, pues en otra escritura de Mateo, específicamente en el capítulo 18 y versículo 18, Cristo, dirigiéndose a todos los discípulos, les dice: “De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desataréis en la tierra, será desatado en el cielo.” Es evidente, pues, que si ellos ataban y desataban, lo hacían porque también tenían las llaves para hacerlo.

Es necesario que entendamos que las llaves son un mero símbolo de la autoridad que le es conferida al ministerio verdadero, constituido por aquellos a quienes Dios les ha revelado la verdad del Evangelio. Cristo, lo que realmente hizo con Pedro fue confirmar lo que ya había hecho el Padre, a saber: haberle revelado la verdad del Evangelio, que es Cristo mismo. Por eso el Señor dijo: “Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos” [entiéndase que no se lo reveló ningún hombre, sino el Espíritu Santo] (Mt. 16:17). Por consiguiente, aquellos a quienes les es revelado el Evangelio Eterno, le son conferidas las llaves para atar y desatar. Hemos de recordar que Dios no confiere dones a los hombres para que estos se ensoberbezcan y entronicen, sino para que cumplan con los propósitos de Dios de edificar la Iglesia que habrá de prevalecer por el Evangelio (véase Primera de Corintios 15:1-2).

De Pedro haber sido nombrado “Papa” o jerarca de la Iglesia, el apóstol Pablo lo hubiese sabido, y sería imperdonable que cuando enumera en Efesios los dones ministeriales que Cristo otorgó a la Iglesia pase por alto el primer y más alto rango ministerial que sería el de Papa; leamos: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo” (Ef. 4:11-12). Claro, ¿verdad? Y, más aún, de existir dicho nombramiento o posición, Pedro mismo hubiese estado enterado de su selección y no hubiese tolerado que Pablo, el más pequeño de los apóstoles, como él mismo declara, le llamase “hipócrita”, como lo llamó. Pablo dice que le resistió a Pedro cara a cara porque este (Pedro) enseñaba la circuncisión, negando así la verdad del Evangelio, por lo cual era de condenar (véase Gálatas 2:11-16 al respecto). El mismo apóstol Pedro dice: “Ruego a los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de los padecimientos de Cristo...” (1 P. 5:1). Nótese cómo el apóstol se coloca a un mismo nivel que los demás y señala que lo que lo hace distinto no es un primado, sino el hecho de que fue testigo ocular de los padecimientos de Cristo.

Es obvio que a la luz de la Escritura la Iglesia primitiva no era regida por Pedro, sino por el Concilio de Jerusalén. (Véase Hechos 15:1-4) para que confirméis esta aseveración.)

No hay lugar a dudas, el reclamo de Roma de que Pedro fue el primer Papa no tiene fundamento bíblico alguno. Por lo tanto, están señalando un falso hecho, y eso los constituye en falsos representantes de Cristo; el Papa, el primero entre ellos.
continuara........................

DOCTRINA BASICA CRISTIANA

¿PARA QUÉ DEBEMOS CONOCER LA DOCTRINA CRISTIANA BÁSICA?

LECTURA DEVOCIONAL: I Timoteo 1:1-11.

TEXTO PARA MEMORIZAR: II Timoteo 3:16-17.

LECTURAS DIARIAS

LUNES: Hechos 2:36-42.

MARTES: Efesios 4:8-14.

MIÉRCOLES: II Tesalonicenses 2:13-15.

JUEVES: I Timoteo 1:1-10.

VIERNES: I Timoteo 1:11-20.

SÁBADO: II Timoteo 3:12-17.

DOMINGO: I Timoteo 4:1-8.

PROPÓSITO

Enfatizar la importancia de la doctrina en la iglesia.

El conocimiento intelectual de la doctrina cristiana no salva. Lo que sí salva es la experiencia de nacer de nuevo por medio de recibir a Jesucristo como Salvador y Señor personal, creyendo que su sacrificio expiatorio en la cruz es el pago suficiente para la salvación de todo aquel que cree, (Juan 3:1-21).

La doctrina nos sirve para determinar si Jesucristo y el plan de salvación que presenta cierta iglesia o grupo, literatura, película, himno, curso o movimiento, son los mismos que enseña la Palabra de Dios. Muchos cristianos sinceros, pero ingenuos, creen que cada vez que se menciona a Jesucristo, se trata del mismo que describen los evangelios. Pero no siempre es así. Debemos aprender a reconocer al Jesucristo bíblico, de entre las diferentes concepciones de Él, que nos presentan las diferentes sectas del cristianismo. El Jesucristo del evangelio bíblico original es muy diferente del Jesucristo de los mormones, del Jesucristo de los Testigos de Jehová, el de los moonies, el de los gnósticos, del de la Nueva Era, y del Jesucristo de las diferentes sectas.

La salvación se obtiene al aceptar al Jesucristo de Nazaret, a quien describe la Biblia como el Hijo de Dios; coexistente con el Padre y el Espíritu Santo por la eternidad; quien se hizo hombre al nacer de la virgen María por obra del Espíritu Santo; quien es Dios eterno y hombre perfecto; quien padeció, murió y resucitó al tercer día, ascendió a los cielos, se sentó a la diestra del Padre; donde intercede por nosotros y desde donde volverá para resucitar a sus redimidos, a juzgar a las naciones, a reinar en la tierra por mil años, a juzgar a los muertos impíos, a poner a todos sus enemigos bajo sus pies; y finalmente entregar el reino a Su Padre por la eternidad.

I. LA SANA DOCTRINA BIBLICA NOS SIRVE PARA:

Guardarnos de no incluir en nuestra fe y prácticas, elementos que no estén debidamente basados en las Sagradas Escrituras.

Responder a los de otras creencias que nos demandan razón de nuestra fe, al comparar lo que ellos creen con lo que creemos.

Discipular debidamente a quienes llegan a nuestra iglesia después de años de esclavitud en el ateísmo o las religiones.

Reconocer si las enseñanzas en la televisión, radio, himnos, literatura, predicaciones, etc., tienen bases bíblicas o no.

II. ¿QUÉ ES LA DOCTRINA CRISTIANA?

Es el conjunto de principios o enseñanzas sobre fe y práctica, en los cuales se basa la institución de la Iglesia, basados estrictamente en la Palabra de Dios, revelada a nosotros por el Espíritu Santo. II Timoteo 3:16, dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

III. ¿QUÉ DICE LA BIBLIA SOBRE LA SANA DOCTRINA EN LAS IGLESIAS?

1. Los discípulos permanecían en los principios básicos”.
Hechos 2:42, “Perseveraban en la doctrina de los apóstoles”.

2. Pablo aconseja ser firmes en lo que creemos:
Efesios 4:14, “Para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error”.

3. Pablo aconseja retener lo enseñado por él:
II Tesalonicenses 2:15, “Retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra”.

4. Pablo dejó a Timoteo en Éfeso para preservar la sana doctrina:
I Timoteo 1:3, “Para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina”.
I Timoteo 3:14, “Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quien has aprendido”.

5. La ley fue dada para sujetar a los desobedientes:
I Timoteo 1:10, “Y para cuanto se oponga a la sana doctrina”.

6. El Espíritu reveló en la Palabra que:
I Timoteo 4:1, “En los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”.

7. Se profetizó sobre tiempos peligrosos:
II Timoteo 4:3, “Cuando no sufrirán la sana doctrina, sino teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias”.

8. Un buen ministro de Jesucristo está:
I Timoteo 4:6, “Nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina”.

9. Pablo recomienda a su discípulo, el joven Timoteo:
I Timoteo 4:16, “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyen”.

10. Pablo aconseja a Tito:
Tito 2:1, “Tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina”.

11. El autor de Hebreos aconseja:
Hebreos 13:9, “No os dejéis llevar de doctrinas diversas”.

12. El apóstol Juan también advierte:
II Juan 9, “Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo”.

IV. LA DOCTRINA DEBE BASARSE ESTRICTAMENTE EN LAS ESCRITURAS

1. Las Sagradas Escrituras son inspiradas por Dios
II Timoteo 3:16, “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”.

2. Son inspiradas por el Espíritu Santo
II Pedro 1:20, 21, “Ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.
 Pedro 1:10,11, “Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos”.

3. No debe agregárseles ni quitárseles nada
Apocalipsis 22:18,19, “Yo testifico a todo aquel que oye las palabras de la profecía de este libro: Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están escritas en este libro. Y si alguno quitare de las palabras del libro de esta profecía, Dios quitará su parte del libro de la vida, y de la santa ciudad y de las cosas que están escritas en este libro”.

Aquí se nos prohíbe alterar el texto mismo de la Biblia, e igualmente tener como autoridad otros libros, cuyos autores pretenden haber recibido por revelación de Dios. La revelación escrita terminó con Apocalipsis 22:21.

4. Hay que recordar las siguientes reglas

a. El autor de la Biblia, el Espíritu Santo, es su mejor intérprete. El debe guiar todo estudio sincero de ella. También la Biblia misma es el segundo mejor intérprete: lo que no está muy claro en un pasaje, se clarifica más adelante en otros pasajes, o debe interpretarse a la luz de todo el contexto general de ella.

b. Es una norma de la hermenéutica, o conjunto de reglas para la interpretación bíblica, que ninguna doctrina debe basarse en un solo versículo aislado. Para aceptar una doctrina, debe aparecer por lo menos en tres pasajes diferentes de la Biblia.

c. Ninguna revelación que pretenda ser de Dios puede contradecir lo que ya se ha revelado en las Sagradas Escrituras.

V. LA DOCTRINA AFECTA LA VIDA PRACTICA

La doctrina afecta la vida práctica diaria. Si la doctrina es sana, sus seguidores tendrán una vida equilibrada, irradiando luz que atrae y que habla acerca de Dios a quienes lo busquen. Si la doctrina es torcida, la vida de las personas será rara y desbalanceada, y creará dudas y confusión a quienes buscan respuesta para sus problemas.

Ejemplo 1:
Los “Amigos” creemos que Dios sana el cuerpo haciendo milagros, y que también sana a través de la medicina científica que Él ha revelado a los hombres. Oramos por milagros de sanidad de nuestras enfermedades y las de otros; y también usamos el consejo médico y las medicinas farmacéuticas, esperando que Dios obre de acuerdo con Su voluntad.

Ahora, algunos enseñan que sólo debemos orar y esperar un milagro y, además, condenan el uso de la medicina científica. Cuando el creyente consulta a un médico, o intenta usar remedios químicos o naturales, entra en un conflicto de conciencia, pues se espera que su fe sea el único medio para obtener sanidad. Si también se le enseña que toda enfermedad sin excepción debe ser sanada, y que todo depende de su fe, en el caso de no curarse así, se le acusará de que no tiene la suficiente fe para alcanzar salud. Esta presión puede deprimirlo y agravar su situación.

Cuando un adulto decide no tomar medicina, él sufrirá por su propia elección. Pero cuando los niños o ancianos muy enfermos, que dependen de los adultos y no pueden decidir, mueren porque sus padres o parientes se niegan a darles medicina, esperando que sanen sólo por fe, esta doctrina está causando un mal mayor.

Ejemplo 2

Los Amigos creemos que el sexo tiene como propósito la procreación de los hijos y, además, expresar amor e intimidad al cónyuge. Creyendo así, los esposos viven una vida física, emocional y espiritual equilibrada.

Ahora hay quienes enseñan que el sexo es sólo para procrear, y que los esposos que ya han completado el número de hijos que desean, no deben tener más relaciones íntimas. Al hacerlo, experimentan sentimientos de culpa, tensiones, y aun tentaciones.

Ejemplo 3

Los Amigos enseñamos que la salvación es sólo por la fe en el sacrificio expiatorio que Jesús hizo por nosotros en la cruz, pero que podemos perderla si no vivimos en santidad. Si la vida cristiana y la fe se marchitan gradualmente, podemos hasta dudar de nuestra salvación. Por ello exhortamos a los hermanos a vivir en estrecha comunión con Dios. La vida de santidad y la íntima comunión con Él, mantendrán viva la fe en Cristo, que es lo único que salva.

Muchos enseñan que una vez que somos salvos, permanecemos siempre salvos. Dicen que no importa cuánto nos desviemos, pues siempre volveremos al redil y nuestra salvación está asegurada. Esta doctrina puede llevar a los creyentes a ser un tanto descuidados en su conducta diaria.

En resumen, cualquier cambio en la doctrina afectará también la vida práctica diaria de los hermanos. Muchas veces, estas nuevas formas de vida no siempre resultan muy prácticas, sino ilógicas, dañinas y hasta esclavizantes. Por ello es necesario vigilar que siempre se mantenga la sana doctrina libre de contaminación.

Una iglesia debe adherirse a una sola línea de doctrina, pues cuando penetran otras corrientes con ideas diferentes, hay interferencia y conflictos y se pierde la unidad en la iglesia local.

Por supuesto, respetamos las doctrinas de otras iglesias.

“Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que to oyeren.” (I Timoteo 4:16)

PRINCIPIOS BASICOS DE LA BIBLIA

2.5 LA BIBLIA, LA ÚNICA AUTORIDAD

Por lo que hemos visto hasta ahora en este estudio, el Espíritu de Dios se refiere a Su mente y propósito, y al poder por el cual Él pone en acción esos atributos. Hemos hecho hincapié en que ese espíritu se nos revela expresamente en las páginas de la palabra de Dios. Los muchos problemas del cristianismo contemporáneo se deben a una terrible falta de apreciación de este hecho. Como es difícil creer que tan grande poder esté plasmado en un libro, partes del cual encontramos difícil de entender, es tentador pensar que la revelación de Dios a los hombres podría existir en alguna otra forma aparte de la Biblia. Como nuestra naturaleza humana, fundamentalmente defectuosa (Jer. 17:9), encuentra tan difícil digerir la pura verdad de la palabra de Dios (Jn. 17:17), muchos han cedido ante esta tentación pretendiendo otras formas de revelación que son más atractivas para la mente humana. A continuación se presentan algunos ejemplos:

Religión

Otra forma de revelación que afirma tener

Ventaja humana; su atractivo

Testigos de Jehová

Publicaciones de la Sociedad Watchtower, que se consideran inspiradas.

No se requiere ningún esfuerzo personal para lograr la interpretación correcta de la Biblia; la organización tiene respuesta para todo.

Católicos romanos

Los pronunciamientos del Papa y las opiniones de los sacerdotes, que dicen ser automáticamente el verdadero reflejo de la mente de Dios.

No se requiere la lectura personal de la Biblia. En el pasado, el catolicismo ha desalentado e incluso prohibido su lectura. Se confía en los hombres más bien que en tener que hacer el esfuerzo de verificar las cosas por uno mismo.

Mormones

El Libro de Mormón y otros libros

Elimina la necesidad de creer en doctrinas bíblicas que son difíciles de aceptar. El Libro de Mormón ofrece una oportunidad de salvación universal, mientras que la Biblia dice que hay muchas personas que viven y mueren sin esperanza alguna por no haber tenido acceso a un conocimiento del evangelio.

Cristianismo carismático

Una ‘luz interior’ que pretenden que es el Espíritu Santo.

Creen todo lo que sienten que es correcto, ya que, piensan ellos, el Espíritu de Dios los está guiando e inspirando en formas desconectadas de la Biblia.

Todo esto subraya la necesidad de una aceptación fundamental de la Biblia como la palabra de Dios y buscar en sus páginas el verdadero mensaje. La pregunta: "Una Biblia, muchas iglesias, ¿por qué? queda contestada en gran manera cuando se comprende cómo, en cierto grado, cada iglesia ha pretendido tener otra forma de revelación del Espíritu de Dios, es decir, su voluntad, doctrina y pensamiento, además de la que está en la Biblia.

Si Ud. desea encontrar la única iglesia verdadera, la única fe verdadera, y el único bautismo verdadero (Efesios 4:4-6) la invitación fuerte y clara para usted es: "¡Vuélvase a la Biblia!" Lea algunas veces los primeros capítulos de los Hechos de los Apóstoles. Es evidente que fue la lógica de Pedro, el razonamiento basado en la Biblia, lo que realmente tocó los corazones de hombres, convirtiéndolos, más bien que los milagros que hizo.


domingo, 19 de diciembre de 2010

Recursos de inconstitucionalidad contra Ley Marco de la Iglesia Evangélica

En Nacionales3 el 15/12/2010 por hridigitalplus

TEGUCIGALPA – Varios líderes religiosos presentaron esta semana tres recursos de inconstitucionalidad contra la Ley Marco de la Iglesia Evangélica de Honduras, misma que fue aprobada meses atrás por el Congreso Nacional.

De acuerdo a la expuesto por uno de los abogados representante de los demandantes, la nueva legislación viola los derechos constitucionales de varias organizaciones religiosas, pues les obliga a afiliarse a la Confraternidad Evangélica de Honduras, de lo contrario perderán su carácter como tal.

El desacuerdo de los religiosos lo manifestaron también con un plantón frente al la sede del Poder Judicial, tanto en Tegucigalpa como en San Pedro Sula, al norte de Honduras.

“Todas asociaciones religiosas legalmente constituidas pierden su derecho a hablar por sí mismas y presentar peticiones, porque la Confraternidad Evangélica es quien las regulará”, apuntó el abogado Marco Tulio Padilla.

La recién aprobada Ley de la Iglesia Evangélica le otorga súper poderes a las personas que dirigen la denominada Confraternidad Evangélica de Honduras, asegura un grupo de pastores que se opone a la legislación.

Tras su aprobación por el Congreso Nacional, varios pastores manifestaron que solicitarían al presidente Porfirio Lobo Sosa vetar la ley, pues aseguran que es una normativa excluyente.

Asimismo, dicen que la Confraternidad es una organización religiosa compuesta en su mayoría por un grupo privilegiado de pastores con alto señorío económico.

La ley fue aprobada a finales de septiembre.

La Confraternidad Evangélica de Honduras es presidida por el pastor Alberto Solórzano, líder del Centro Cristiano CCI.HRI

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PRINCIPIOS BASICOS DE LA BIBLIA

2.4 EL RETIRO DE LOS DONES

Después del regreso de Cristo, los creyentes volverán a usar los dones milagrosos del Espíritu de Dios a fin de transformar este mundo actual en el reino de Dios. Por eso a los dones se les llama "los poderes del siglo venidero" (He. 6:4,5); y Joel 2:26-29 describe un gran derramamiento de los dones espirituales después del arrepentimiento de Israel. El hecho mismo de que estos dones se darán a los creyentes al regreso de Cristo, es prueba suficiente de que en el presente no se poseen: señal para cualquier cristiano atento tanto a la Escritura como a los acontecimientos mundiales de que el regreso del Señor seguramente debe ocurrir pronto (véase Apéndice 3).De todos los registros bíblicos del uso de los dones espirituales, deducimos claramente que fueron dados en una época determinada para propósitos definidos, y fueron retirados por Dios cuando Su propósito fue cumplido.

"Pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y [el don de] la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará" (1 Co. 13:8-10).

Es decir, los dones son temporales.

Efesios 4:8-14 nos ayuda a entender esto con mayor amplitud:

"Subiendo [Jesús] a lo alto [al cielo]... dio dones [espirituales] a los hombres... para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe [es decir, la única fe] y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto... para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina".

Los dones del primer siglo habían de darse hasta que se llegara al hombre perfecto, o maduro. Note cómo Efesios 4:14 compara el estar bajo el ministerio de los dones milagrosos con la niñez espiritual; y, en el contexto de la profecía, cómo se habrían de quitar los dones milagrosos. 1 Corintios 13:11 dice lo mismo. Por consiguiente, hacer tanta alharaca por la supuesta posesión de los dones espirituales no es una señal de madurez espiritual. El progreso que ahora debiera hacer cada lector de estas palabras es avanzar hacia una apreciación más profunda de la palabra escrita de Dios y regocijarse en la conclusión de la revelación básica que Dios ha hecho de sí mismo a nosotros por medio de Su palabra, y responder a ella en humilde obediencia.

PRETENSIÓN DE POSESIÓN ESPIRITUAL EN LA ACTUALIDAD

Finalmente, hay varios otros puntos que se deben señalar referente a las reiteradas pretensiones de aquellos que creen que actualmente poseen los dones milagrosos:

-En la actualidad, ‘hablar en lenguas’ consiste en repetir las mismas sílabas cortas una y otra vez, por ejemplo: "Lala, lala, shama, shama, Jesús, Jesús..." Esto no pertenece a la sintaxis de idioma alguno; cuando uno oye a alguien hablar en una lengua extranjera, por lo general es posible discernir que esa persona está comunicando algo por el patrón de palabras que usa, aunque no las entendamos. Sin embargo, la moderna práctica de hablar en lenguas no tiene esta característica, subrayando el hecho de que no proporciona edificación, lo cual era el propósito de los dones del primer siglo.

-Algunos pentecostales afirman que hablar en lenguas es una señal de haber obtenido la "salvación" y que por lo tanto acompaña a cada verdadera conversión. Esta pretensión tropieza con serias dificultades ante la descripción que se hace de la iglesia primitiva como un cuerpo, en el cual aquellos que poseían dones eran como las diferentes partes del cuerpo. No todos representaban un brazo o una pierna, y así también no todos poseían el mismo don, por ejemplo, el de lenguas. 1 Corintios 12:17,27-30 deja esto en claro:

"Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?... Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¿Son todos apóstoles? ¿Son todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Hacen todos milagros? ¿Tienen todos dones de sanidad? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos?"

Este mismo planteamiento se señaló poco antes en este mismo capítulo:

"Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo" (1Co. 12:8-12).

Semejante énfasis no se puede pasar por alto. No podemos decir que cada pasaje del Nuevo Testamento tiene igual aplicación para todo creyente (considere Mt. 10:9,10; Mr. 16:17; Lc. 10:4; Hch. 15:23-29); así que es muy razonable adecuar las referencias al hecho de que algunos, en la iglesia primitiva, hablaban en lenguas en esta misma categoría.

Otro problema para el argumento pentecostal es que Felipe convirtió a mucha gente en Samaria, es decir, fueron bautizados en agua después de que entendieron el evangelio, pero no recibieron los dones espirituales; porque después de esto, Pedro y Juan los visitaron. "Los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo... Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo... Vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo" (Hch. 8:4-18). Posiblemente la transferencia de los dones espirituales se efectuaba sólo por medio de esta imposición de manos, lo que no se practica con frecuencia entre los que actualmente pretenden tener tales dones. Pablo quería visitar a los romanos para darles los dones del Espíritu Santo (Ro. 1:11, compárese con Ef. 4:12). De aquí se deduce que una vez que la generación que tenía estos poderes había muerto, no hubo manera de continuar los dones. Si verdaderamente pudieran obtenerse por el medio único de la oración, es difícil entender por qué Pablo tenía que visitar Roma para transferirles allí los dones, o por qué, por la imposición de manos de los apóstoles era dado el Espíritu Santo.

Otros pentecostales dicen que hablar en lenguas no es una prueba de haber sido salvo. Esto destaca el hecho de que hay importantes diferencias doctrinales entre aquellos que pretenden poseer los dones. Es así que algunos ‘carismáticos’ creen que el reino de Dios estará en la tierra, mientras que otros dicen que está en el cielo. Los ‘carismáticos’ católicos afirman que el Espíritu Santo les dice que adoren a María y al Papa, mientras que algunos ‘carismáticos’ pentecostales dicen que el Espíritu Santo que poseen les ordena denunciar al Papa como anticristo y condenar la doctrina católica. No obstante, Jesús declaró más allá de toda duda que aquellos que posean el Consolador, "que es el Espíritu Santo", serían guiados "a toda la verdad... En aquel día no me preguntaréis nada [no habrá necesidad]" (Jn. 16:13:23). "El Consolador... os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho" (Jn. 14:26).No debe haber ninguna división en doctrina fundamental entre aquellos que poseen el Consolador. El hecho de que la haya, indica que no se puede tomar en serio a aquellos que afirman que lo poseen. La notoria incapacidad de algunos de estos supuestos poseedores de los dones para justificar bíblicamente sus creencias indica que no han sido guiados por el Consolador a toda la verdad y al conocimiento total.

La gran importancia que algunos le atribuyen a hablar en lenguas está en desacuerdo con el relato bíblico. La lista de dones espirituales que se consigna en Efesios 4:11 ni siquiera lo menciona, y en una lista similar en 1 Corintios 12:28-30 figura al final. En verdad, en el Nuevo Testamento sólo hay tres ocasiones anotadas en que se usa ese don (Hch. 2:4; 10:46; 19:6).

Las pretensiones de los cristianos carismáticos de que hablan en lenguas y que obran milagros se deben comparar con la considerable información que hemos presentado en este estudio referente a la obra del Espíritu de Dios. El punto fundamental que se debe señalar es que lo que sea que pretenden obrar semejantes personas, no puede ser como resultado de su posesión del Espíritu Santo. Quienquiera que aduzca que ellos poseen los dones, tiene una ardua tarea para tratar de responder a los argumentos bíblicos que hemos presentado.

Sin embargo, es razonable esperar alguna explicación de por qué ocurren los fenómenos de sanidad parcial y de ‘lenguas’ (en el sentido de lenguaje incoherente).Se sabe que los seres humanos usan sólo una fracción del poder de su cerebro, como el 1% según algunos cálculos. También se reconoce que la mente puede tener un control casi físico sobre el cuerpo; es así que al acondicionarse síquicamente para creer que el fuego no puede quemar, los hindúes han caminado descalzos sobre el fuego sin quemarse. En ocasiones de estímulo, es posible que usemos un porcentaje del poder de nuestro cerebro mayor que el habitual, y por lo tanto tengamos la capacidad para lograr efectos físicos con y sobre nuestro cuerpo que están fuera de la experiencia normal. Es así que, en el acaloramiento de la batalla, un soldado tal vez no tenga suficiente conciencia de que ha sido herido sino hasta horas más tarde.

En condiciones de ferviente creencia religiosa, bajo la estimulación de cierta música y bajo la influencia de un líder carismático, es muy posible que ocurran cosas que se hallen fuera de la esfera de la experiencia humana normal. Los ‘milagros’ que pretenden los ‘cristianos’ en la actualidad son del mismo orden de excepcionalidad, como los paranormales de otras religiones; es así que los adoradores del vudú experimentan el mismo fenómeno de lenguaje incoherente; y también los musulmanes pueden dar testimonio de ‘milagros’ de un orden similar a los que pretende el cristianismo moderno. Sin embargo, el propósito total de la posesión de los dones espirituales en el primer siglo fue mostrar la obvia supremacía del verdadero cristianismo sobre las otras religiones; el hecho de que los ‘milagros’ del cristianismo actual son de un orden similar a los de otras religiones muestra que en el presente no se poseen los dones del Espíritu Santo del primer siglo.

En el libro ‘Pentecostalismo’ (Las Iglesias de Cristo, 1967), de Guillermo Campbell, se encuentra mucha información importante sobre esta materia. El Sr. Campbell demuestra que muchas religiones paganas tienen esta misma característica de hablar en ‘lenguas’. Es así que en Kawaii, los sacerdotes del dios Oro supuestamente revelan su voluntad con sonidos confusos que interpretan los otros sacerdotes. En las religiones pentecostales ocurre exactamente lo mismo. En el primer siglo los sacerdotes paganos parecen haber tenido desvaríos durante los cuales habrían pronunciado maldición sobre Cristo. Pablo usa esto al criticar cómo algunos en la iglesia de Corinto estaban solamente imitando los desvaríos de los paganos en su uso de los dones espirituales. ¿Hay alguna prueba más clara de que el éxtasis no significa que tenemos posesión espiritual? También debe recordarse que la posesión de los dones no significa que somos aceptables delante Dios y, por consiguiente, no representan una señal de salvación en caso de ser realmente poseídos (Sal. 68:18, compárese con Ef. 4:8 y considere cómo Saúl de Israel poseyó los dones pero no fue salvado). Aun la oración contestada, muy glorificada por los pentecostales y otros, no es prueba en sí misma de que tenemos una relación con Dios, puesto que El puede contestar las oraciones de algunos para responder a un hombre de acuerdo a su insensatez y así confirmarlo en el camino equivocado que ha escogido (Ez. 14:4).

El continuo triunfo del Islam sobre el cristianismo en gran parte del África, sin duda no habría ocurrido si el ‘cristianismo’ popular estuviera realizando verdaderos milagros con la magnitud y poder convincente de aquellos del primer siglo. Y aquellos que verdaderamente poseen el `Consolador’ de los dones del Espíritu Santo harían "aun mayores" obras que las que hizo Jesús (Jn. 14:12,16). La excusa de que los cristianos podrían efectuar tales milagros si tuvieran más fe, se enfrenta aquí con grandes problemas. O poseen o no los dones milagrosos del Consolador; y si afirman que sí, entonces "mayores obras que éstas hará" (Jn. 14:12) –no que ‘tal vez hará’.

El uso de los dones en el siglo primero no requería contacto físico con el que era sanado. Los milagros podían hacerse a distancia. Además, no siempre requerían de fe de parte de quienes eran sanados (Lc. 22:51). No hubieron intentos fallidos en la realización de milagros en el primer siglo, mientras que hay muchos en la actualidad. También era posible predecir los milagros con seguridad, lo cual simplemente no puede hacerse ahora. Salimos de este tema con una pregunta: ¿Quiénes, a juicio de pentecostales y evangélicos, son los falsos maestros que hacen falsos milagros haciéndose pasar por cristianos? (Mt. 7:22,23; 24:24; 2 Ts. 2:9,10).