sábado, 27 de abril de 2013
LAS REDES SOCIALES A LA LUZ BIBLICA
Salmo 119:89 89Señor, tu palabra es eterna; ¡afirmada está en el cielo! (Biblia Dios Habla Hoy)
La
Biblia es el único libro que mantiene su vigencia a pesar de los años,
es el único cuyo mensaje sigue siendo eficaz y oportuno para el ser
humano, sin importar la época en que se viva.
¿Sabe usted por qué el mensaje de Biblia sigue siendo válido para cualquier generación? –Sencillo, por que su autor no es ningún ser humano, su autor es el único y sabio Dios, el Eterno, el Todopoderoso. ¡Amén!.
-Cuando
un libro es inspiración de un ser humano, con el transcurso del tiempo
va quedando desfasado, por eso tienen que salir nuevas ediciones, donde
tienen que mejorar el contenido y modificar aquello que ya no es
aplicable en la actualidad, pero la Biblia no necesita de eso, ¡la
Palabra de Dios es eterna!
Ahora
bien, afirmando que la Biblia es pertinente para cualquier época,
¿cree usted que en ella podemos encontrar la opinión de Dios en cuanto
al uso que el creyente debe hacer del internet, y en especial de las
redes sociales? ¿Qué dice Dios sobre el uso del hi5, Myspace, twitter… y
el tan famoso FaceBook?
Quizás
para algunos de ustedes el hablar de este tema sea algo irrelevante o
fuera de lugar, probablemente piensen que en la iglesia solo se deben
tratar temas de espiritualidad, de doctrinas… pero no podemos ignorar
la realidad, usted como cristiano debe tener un punto de vista Bíblico
ante esta situación, si recuerda, hace algunas semanas estudiamos en
Marcos 12 que Jesús siempre tuvo respuestas para las preguntas de la
gente y si él estuviera hoy físicamente con nosotros, probablemente
este seria un punto a tratar en alguno de sus sermones.
Sólo
para hacernos una idea del impacto que las redes sociales están
teniendo en nuestros niños, adolescentes, jóvenes y aún en los
adultos, un artículo publicado por la Prensa Gráfica el 15 de Junio de
2011, afirma que según las últimas encuestas aproximadamente más de un
millón de salvadoreños tienen una cuenta activa en el FaceBook y que el
número sigue en aumento. (Por eso no me extraña que hace algunos días
hablando con un amigo en su taller, me preguntará si no lo había
encontrado en el “fey-bot”, -¡hasta el vendedor del pan anda diciendo
“Siguenos en Facebook”!)
Por si alguno/a no está familiarizado con el tema, comenzaremos definiendo
¿Qué son las redes sociales de internet?
Son grupos de personas (cientos, miles o millones) que se han
registrado o afiliado a un sitio Web, en el cual pueden interactuar
con otras personas afines, ya sean conocidas o no conocidas. En
palabras sencillas, es un sitio Web donde hay que afiliarse
(registrarse proporcionando nuestra información personal) para poder
conversar, jugar, compartir ideas, fotografías, videos, música y todo
lo que usted desee con un mínimo de censura.
¿Será pecado usar las redes sociales?- En si mismo no es pecado, sería un legalismo afirmar que el tener internet y ser miembro de una red social es pecado. El problema radica en el uso que le demos, ¿Para qué utiliza usted el Facebook/twitter ?
- en una red social se pueden hacer muchas cosas buenas, hasta podemos
predicar el evangelio a otras personas que están a millones kilómetros
de nosotros. Pero también se puede usar para promover el reino de
Satanás, para fomentar relaciones ilícitas, para engañar, difamar,
promover una vida inmoral, para mostrar nuestro cuerpo de forma
sensual… en fin se puede usar hasta para poner en mal el nombre de
nuestro Señor Jesucristo haciendo que los no creyentes vean (a todo
color) que a pesar de que soy cristiano/a vivo como me da la gana, y
allí están las fotos para comprobarlo.
¿Qué debemos tener presente cuando usemos una red social?
a) El cristiano es santo, llamado a ser santo (1 Corintios 1:1-2)
1Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes, 2a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:
Usted
y yo hemos sido santificados (separados para Dios) en Cristo Jesús,
esto es lo que se conoce como santidad posicional. Pero el verso
también dice “llamados a ser santos”, esto habla de una santidad
práctica que debe manifestarse en nuestro diario vivir. Así que,
podemos decir que como cristianos ¿Somos santos? –Así es, por medio
de Cristo lo somos, pero también somos llamados a vivir en la práctica
una vida apartada para Dios.
¿Por
qué debemos recordar esto?-por que la santidad práctica incluye no sólo
nuestras acciones y pensamientos, sino también nuestro perfil en el
FaceBook, nuestros comentarios, las fotos y videos que compartimos. ¿o
piensan que no está incluido?
Se
me ocurre llamar a esto “santidad virtual”, Dios desea que hagamos un
uso santo del internet y las redes sociales. ¿Qué cosas estamos viendo y
compartiendo en internet, dan a conocer a los demás de que somos
apartados para Dios?
b) Somos los representantes de Cristo en la tierra
2 Cor. 5:20 20Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios.
Como embajadores de Cristo debemos representar el reino de Dios dignamente.
¿Cómo?
-Debemos
cuidar nuestro testimonio para cuidar el testimonio de Cristo.
Testimonio es lo que los demás dicen de mí, no lo que yo digo. Aquí no
cabe decir “a mi no me importa lo que diga la gente, es mi vida”, ese no
es pensamiento correcto, somos llamados a ser luz en medio de las
tinieblas. Cuando un creyente se comporta de forma incorrecta la gente
no sólo lo critica a él en particular, sino que también directa o
indirectamente habla mal de Dios por causa nuestra (2 Samuel 12:11-5)
Hablando
de esto de cuidar el testimonio de Cristo en las redes sociales, hace
algunos días me encontraba en un banco y escuche cuando alguien hablaba
con la gerente de la agencia comentándole de las fotografías que una
empleada del banco había subido al internet y de la mala imagen que esta
persona estaba dando a la institución. Al parecer le iban a pedir que
fuera más discreta en el contenido que mostraba y que por respeto a los
clientes quitara algunas fotos de su perfil. Al oír esto yo me
preguntaba, a parte del chisme que le estaban contando a la gerente,
estás personas se preocupan por la imagen del banco ante los clientes,
¿y nosotros como cristianos nos preocupamos por la imagen de Cristo
cuando publicamos comentarios o subimos fotografías al internet?
c) El FaceBook, Twitter, Hi5, etc pueden convertirme en una piedra de tropiezo.
1 Corintios 8:9-13 9Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles. 10Porque
si alguno te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un
lugar de ídolos, la conciencia de aquel que es débil, ¿no será
estimulada a comer de lo sacrificado a los ídolos? 11Y por el conocimiento tuyo, se perderá el hermano débil por quien Cristo murió. 12De esta manera, pues, pecando contra los hermanos e hiriendo su débil conciencia, contra Cristo pecáis. 13Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano.
Quizás
las cosas que publiquemos o mostremos en internet no sean pecado, pero
debemos recordar que existen otros hermanos a quienes Pablo llama “de
débil conciencia” a quienes probablemente lo que yo publique les puede
afectar (por ejemplo, alguna fotografía que se preste a un malentendido,
etc) en esos casos es mejor obtenerse de hacerlo por amor a ellos.
También Debemos recordar que Jesús nos advirtió de no ser piedras de tropiezo. (Mateo 18:7)
d) Pueden convertirse en una adicción
1 Corintios 6: 12 12Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.
¿Cuántas horas pasan conectados al FaceBook, jugando la granja o cualquier otro juego?
¿Podrían
pasar un día sin conectarse? – para muchos la respuesta es un rotundo
NO, pero ¿no es cierto que podemos pasar días y hasta semanas enteras
sin conectarnos a Jesús por medio de nuestra lectura Bíblica y la
oración? – Nuestro tiempo con Dios es más importante que cualquier red
social y que cualquier otra cosa, no debemos permitir que nada nos
domine, el objetivo detrás de todas las cosas que el mundo ofrece es
distraernos y hacernos perder nuestro enfoque en Dios.
Un
tip: En muchas ocasiones seria mejor ofrecer a Dios un ayuno de
Internet, Celular o televisión antes que un ayuno de comida.
e) Todo me es licito, pero no todo me edifica
1 Cor. 10:23 23Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.
Pablo
nos recuerda que en Cristo tenemos libertad para hacer cualquier cosa
(menos pecar), y que cuando nos encontremos en situaciones de duda entre
si es pecado o no, debemos hacernos dos preguntas: ¿Me conviene? ¿Me
edifica?
Antes
de publicar cualquier cosa en el internet, deberíamos de preguntarnos
¿y esto que voy a escribir es conveniente, me edifica o edifica a otros?
– Les aseguro que si pasáramos este filtro a nuestro perfil de FaceBook
(por mencionar al más popular) seguramente tendríamos que borrar gran
parte de las fotos y mensajes que ahí tenemos. ¿No es cierto?
2 preguntas de reflexión para aquellos que son Padres o madres y tienen hijos que usan las redes sociales:
Piense,
¿Qué tan conveniente o edificante es que usted permita a sus hijos
pequeños utilizar una red social?-usted tiene la respuesta. Su deber
como padre es tratar de preservar a sus hijos de la influencia del mundo
sobre ellos, no de exponerlos a ella.
En
segundo lugar, ¿Quiere conocer verdaderamente a sus hijos/as, quiere
saber con quienes anda, quien es el novio o la novia? -¡Fácil!, Pídale
que lo acepte como amigos en la red social que el o ella utiliza y verá
en que cosas andan metidos. Si usted no entiende el mundo del internet o
no puede crear una cuenta pídale a su hijo/a que de vez en cuando le
enseñe todo lo que él o ella comparte con otros en internet, si logra
hacer eso
En Conclusión:
-El
utilizar el internet o una red social no es pecado en si mismo, el
problema está en el uso que le demos, que bien puede ser para bendecir,
para compartir y divertirnos sanamente con otros, aún para llevar el
evangelio a nuestros amigos o bien puede ser un punto débil del que
Satanás se aproveche para hacer quedar mal al reino de Dios…Usted
decide.
HIMNOLOGIA
Hace un par de meses me dejaron un comentario acerca de la palabra HIMNOLOGO, ignoro el anonimo que envio el comentario a nuestro blog, pues al mismo tiempo de tratarme de ignorante advirtio que jamas enviaria a sus hijos al mismo instituto donde yo estudie; pero bueno esas son cosas que pasan y har que ser como el rio, dejar correr el agua.
Quiero explicarle al buen amigo anonimo que la palabra HIMNOLOGO se refiere a personas que componen himnos (letra y musica) aunque otros dirian "autores"; esta palabra la utilizamos especialmente en la composicion de himnos cristianos y no seculares como los de los paises; en consecuencia, al conjunto de himnos (valga la redundancia) que componen los HIMNOLOGOS se llama HIMNOLOGIA.
Grandes himnologos como Martin Lutero, Fanny Crosby, John Newton, John F. Wade, Robert Lowry, Tapu Moala, etc... asi como
William J. Kirkpatrick (1838-1921)
Desde muy joven William sintió
vocación por la música, y a los veintiún años de edad ya había editado
su primera colección de himnos. Sin embargo, no fue sino hasta cumplir
los cuarenta años que pudo dedicarle todo su tiempo a la profesión
musical. Tuvo que prestar servicio militar, y luego trabajó como
carpintero, y abrió una mueblería.
Seguramente cantaba mientras
pulía madera, y las melodías que compuso a lo largo de su vida han
perdurado como favoritas. Compuso la música de los himnos “Al rústico
pesebre”, “El fiel Consolador”, “La Palabra del Señor”, “Nuestra vida
acabará” al cual también es autor de la letra, “Comprado con sangre por
Cristo”, “Un gran Salvador es Jesús”, “Mi fe descansa en Jesús”, “Cuán
dulce es confiar en Cristo”, “Que mi vida entera esté” y “Rey de mi
vida”. Falleció mientras escribía la segunda estrofa de un himno que
habla de confiar solamente en Jesús para la salvación.
Malas doctrinas y prácticas en la iglesia evangélica Una guía para el evangélico
por Pablo Santomauro
La siguiente es una lista de los problemas que pueden presentarse, en mayor o menor grado, en
la vida y doctrina de toda iglesia cristiana de corte evangélico. Cuando los problemas no son
corregidos bíblicamente, perjudican al cristiano de tal modo que su crecimiento espiritual puede
ser comprometido seriamente y en algunos casos hasta neutralizado. Esto incide directamente en
la vida del cristiano de tal manera que anula su testimonio, o peor aún, éste puede traer
vergüenza sobre el nombre de Cristo. A causa del gran número de personas que se convierte al
cristianismo diariamente en el mundo hispano, se ha creado un vacío en lo que tiene que ver con
la capacitación de los nuevos cristianos, debido a la escasez de maestros-pastores de sana
doctrina en el campo evangélico. Es necesario, por ende, proveer una guía que alerte a los
nuevos creyentes sobre los peligros que acechan su nueva vida en Cristo.
Dos aclaraciones previas:
la vida y doctrina de toda iglesia cristiana de corte evangélico. Cuando los problemas no son
corregidos bíblicamente, perjudican al cristiano de tal modo que su crecimiento espiritual puede
ser comprometido seriamente y en algunos casos hasta neutralizado. Esto incide directamente en
la vida del cristiano de tal manera que anula su testimonio, o peor aún, éste puede traer
vergüenza sobre el nombre de Cristo. A causa del gran número de personas que se convierte al
cristianismo diariamente en el mundo hispano, se ha creado un vacío en lo que tiene que ver con
la capacitación de los nuevos cristianos, debido a la escasez de maestros-pastores de sana
doctrina en el campo evangélico. Es necesario, por ende, proveer una guía que alerte a los
nuevos creyentes sobre los peligros que acechan su nueva vida en Cristo.
Dos aclaraciones previas:
1) El autor del artículo entiende que no todo cristiano estará de acuerdo en muchos de los puntos
siguientes, y eso es perfectamente respetable.
2) Los comentarios en cada punto han sido reducidos a un mínimo, a los efectos de poder cubrir el
mayor territorio posible.
siguientes, y eso es perfectamente respetable.
2) Los comentarios en cada punto han sido reducidos a un mínimo, a los efectos de poder cubrir el
mayor territorio posible.
Por razones de espacio, con algunas excepciones, hemos omitido la refutación bíblica de las
doctrinas y prácticas perjudiciales abajo listadas.
doctrinas y prácticas perjudiciales abajo listadas.
Los diferentes síntomas a detectar:
Legalismo
Restricciones impuestas por el liderazgo como normas de santidad en cualquiera de las áreas
siguientes, son indicio de que la iglesia no es saludable para la edificación del creyente (Ro. 14):
Corte de cabello, vestimenta, comidas y bebidas, joyas, maquillaje, relaciones sexuales dentro del
matrimonio, música, películas, televisión y entretenimiento en general, bailes, etc. (Ro. 14; 1
Co. 8; Gá. 3). Nota: El autor no sugiere en absoluto el otro extremo, o sea, el libertinaje. Dios
condena la disolución y el desenfreno (Ro. 6:1; 1 P. 2:16).
siguientes, son indicio de que la iglesia no es saludable para la edificación del creyente (Ro. 14):
Corte de cabello, vestimenta, comidas y bebidas, joyas, maquillaje, relaciones sexuales dentro del
matrimonio, música, películas, televisión y entretenimiento en general, bailes, etc. (Ro. 14; 1
Co. 8; Gá. 3). Nota: El autor no sugiere en absoluto el otro extremo, o sea, el libertinaje. Dios
condena la disolución y el desenfreno (Ro. 6:1; 1 P. 2:16).
Día de reposo enforzado rigurosamente, ya sea sábado o domingo (Col. 2:16).
Confesión obligatoria de todo pecado personal a un discipulador.
Diezmo obligatorio (2 Co. 8:12; 9:7).
Prohibición del uso de algunos o todos los intrumentos en la adoración.
Prohibición de celebrar ciertas fechas del año – Navidad, por ejemplo (Col. 2:16).
Una definición simple de legalismo: Legalismo es legislar en temas o asuntos en los que Dios no ha
legislado.
legislado.
Disciplina
La iglesia se caracteriza por no ejercer disciplina sobre los miembros.
Estilos de vida pecaminosos son tolerados sin ningún llamado de atención (1 Co. 5:1,2).
Si un miembro de la congregación cae en pecado, la iglesia NO trata con esta persona en amor,
con firmeza y de acuerdo con los principios bíblicos (Gá. 6:1).
La iglesia tolera la continua presencia de individuos que son piedra de tropiezo para el resto de la
congregación sin tomar pasos para corregir la situación (1 Co. 5:5; He. 10:24; 1 Co. 5:6,7; 2 Co.
2:6,7).
con firmeza y de acuerdo con los principios bíblicos (Gá. 6:1).
La iglesia tolera la continua presencia de individuos que son piedra de tropiezo para el resto de la
congregación sin tomar pasos para corregir la situación (1 Co. 5:5; He. 10:24; 1 Co. 5:6,7; 2 Co.
2:6,7).
Marcado énfasis en el dinero
El evangelio de la prosperidad es la artimaña más común para esquilmar la ovejas. Comenzó en
el decenio del ochenta y continúa hoy vigorosamente. La predicación de la doctrina es indicativa
de que el pastor de la iglesia “podría” ser un “lobo” (2 P. 2:3).
el decenio del ochenta y continúa hoy vigorosamente. La predicación de la doctrina es indicativa
de que el pastor de la iglesia “podría” ser un “lobo” (2 P. 2:3).
La idea de que cuánto más dinero usted dé, más Dios le va a retornar: este es el truco preferido
para vaciar el bolsillo del creyente. Los predicadores distorsionan varios pasajes bíblicos para
justificar la enseñanza y así embaucar a los oyentes. El concepto que proponen es que Dios nos
quiere a todos nadando en la opulencia y viviendo como reyes.
para vaciar el bolsillo del creyente. Los predicadores distorsionan varios pasajes bíblicos para
justificar la enseñanza y así embaucar a los oyentes. El concepto que proponen es que Dios nos
quiere a todos nadando en la opulencia y viviendo como reyes.
Ofrecimiento de artefactos o fetiches milagrosos por una suma de dinero en calidad de ofrenda.
Ejemplos: la rosa milagrosa, el agua milagrosa del Jordán, el aceite de Nazaret, el pañuelo
sanador, etc.
Ejemplos: la rosa milagrosa, el agua milagrosa del Jordán, el aceite de Nazaret, el pañuelo
sanador, etc.
Mucho antes que se inventara el evangelio de la prosperidad, ya muchos pastores evangélicos se
especializaban en sacarle la “lana” a las “ovejas” con métodos menos obvios. El cuento preferido:
Diezmo obligatorio. La conciencia de los cristianos es acusada con pasajes claves como: Malditos
sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. (Mal. 3:9).
especializaban en sacarle la “lana” a las “ovejas” con métodos menos obvios. El cuento preferido:
Diezmo obligatorio. La conciencia de los cristianos es acusada con pasajes claves como: Malditos
sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. (Mal. 3:9).
Otra práctica es levantar fondos para diferentes proyectos, obtener compromisos de los
miembros, y desplegar una gráfica en la entrada del templo con los nombres de los donantes y
las cifras aportadas. Levantar la ofrenda hasta en las reuniones de oración es una práctica
común.
miembros, y desplegar una gráfica en la entrada del templo con los nombres de los donantes y
las cifras aportadas. Levantar la ofrenda hasta en las reuniones de oración es una práctica
común.
El levantamiento de varias colectas durante un mismo culto. Comienzan con la ofrenda regular, al
rato sigue la ofrenda para el programa de radio, luego la ofrenda para comprar el terreno o el
edificio, y no falta la ofrenda de amor para el predicador invitado, si es que lo hay.
rato sigue la ofrenda para el programa de radio, luego la ofrenda para comprar el terreno o el
edificio, y no falta la ofrenda de amor para el predicador invitado, si es que lo hay.
Guerra Espiritual
Tanto en las predicaciones como en la vida práctica de la iglesia se habla y se interactúa con
Satanás más de la cuenta, al punto de que el diablo ocupa un lugar más prominente que Cristo.
Satanás más de la cuenta, al punto de que el diablo ocupa un lugar más prominente que Cristo.
¿Cómo enseña el liderazgo que se debe tratar con los ataques de Satanás? ¿Debemos perseguirlo
a Satanás como quien caza a bin Laden, atarlo, darle órdenes, o reprenderlo como con una
fórmula mágica? Esto es incorrecto. Los cristianos simplemente debemos resistir al diablo
(sometiéndonos a Dios) y éste huirá de nosotros (Stg. 4:7; Ef. 6:11s), i.e., vivir un vida de
obediencia a Cristo.
a Satanás como quien caza a bin Laden, atarlo, darle órdenes, o reprenderlo como con una
fórmula mágica? Esto es incorrecto. Los cristianos simplemente debemos resistir al diablo
(sometiéndonos a Dios) y éste huirá de nosotros (Stg. 4:7; Ef. 6:11s), i.e., vivir un vida de
obediencia a Cristo.
Se le atribuye la responsabilidad a un demonio por todas las obras de la carne y vicios tales
como: idolatría, envidia, fornicación, adulterio, contiendas, pleitos, celos, tabaco, alcohol, drogas,
pornografía, etc. En otras palabras, ven un demonio detrás de cada arbusto. La Biblia enseña,
por el contrario, que todas estas cosas son obras de la carne (Gá. 5:19-21). Además, los
cristianos no pueden ser poseídos por demonios (1 Co. 3:16; 1 Jn. 4:4).
como: idolatría, envidia, fornicación, adulterio, contiendas, pleitos, celos, tabaco, alcohol, drogas,
pornografía, etc. En otras palabras, ven un demonio detrás de cada arbusto. La Biblia enseña,
por el contrario, que todas estas cosas son obras de la carne (Gá. 5:19-21). Además, los
cristianos no pueden ser poseídos por demonios (1 Co. 3:16; 1 Jn. 4:4).
La iglesia enseña la doctrina de las maldiciones generacionales (hereditarias o ancestrales). Los
predicadores que trafican con las maldiciones generacionales, por lo general están involucrados
en la moderna guerra espiritual con la que embaucan a muchos cristianos sin preparación bíblica.
Ellos prometen liberarlo de demonios y romper o cancelar estas maldiciones supuestamente
proferidas sobre sus antepasados que han sido transmitidas a través de su árbol genealógico.
predicadores que trafican con las maldiciones generacionales, por lo general están involucrados
en la moderna guerra espiritual con la que embaucan a muchos cristianos sin preparación bíblica.
Ellos prometen liberarlo de demonios y romper o cancelar estas maldiciones supuestamente
proferidas sobre sus antepasados que han sido transmitidas a través de su árbol genealógico.
Sanidad
No solamente existen demonios detrás de cada arbusto, sino también detrás de cada
enfermedad.
enfermedad.
Enseñanza típica:
El diablo es la causa de toda enfermedad.
Que usted esté sano es la voluntad de Dios siempre.
El diablo es la causa de toda enfermedad.
Que usted esté sano es la voluntad de Dios siempre.
Estrategia espiritual para sanar:
Reprender o atar “espíritus demónicos” del SIDA, cáncer, artritis, infecciones, hemiplegias,
jaquecas, gripe, dolores, etc.
Reprender o atar “espíritus demónicos” del SIDA, cáncer, artritis, infecciones, hemiplegias,
jaquecas, gripe, dolores, etc.
Atar demonios del alcoholismo, drogas y nicotina como si las adicciones a estas cosas fueran
enfermedades.
enfermedades.
Aconsejar a los cristianos para que confiesen positivamente su sanidad. Nunca admitir que están
enfermos.
enfermos.
No visitar a los médicos.
Si la persona no sana luego de la oración de fe, las razones son:
i. Existe pecado secreto en su vida.
ii. Usted no posee suficiente fe para sanarse.
ii. Usted no posee suficiente fe para sanarse.
Nota: Para informarse sobre lo erróneo de estas doctrinas y cuál es la verdadera doctrina bíblica
de la sanidad, ver el artículo del mismo autor, Sanidad en la Biblia (Cualquier motor de búsqueda
en internet lo llevará directo al artículo).
Técnicas especiales, encuentros secretos y modelos a seguir
de la sanidad, ver el artículo del mismo autor, Sanidad en la Biblia (Cualquier motor de búsqueda
en internet lo llevará directo al artículo).
Técnicas especiales, encuentros secretos y modelos a seguir
El lector debe tener sumo cuidado con iglesias que practican o promueven:
Sanidad interior — Los proponentes de esta técnica de consejería “cristiana” enseñan
que el cristiano continúa arrastrando traumas y dolores del pasado que deben ser
tratados con una regresión al pasado, hecha en grupo o individualmente bajo la
dirección de un “consejero”. Se estimula al creyente a revivir escenas del pasado en
diferentes situaciones y con personas que de alguna forma les hicieron mal o con las
cuales tuvieron serios conflictos. El creyente es disuadido a sentir el dolor y la agonía
de esos momentos, describirlas públicamente y conectarlas con problemas en su
conducta y carácter en el presente. Esta es una combinación nociva de psicología
freudiana con visualización de origen ocúltico. La idea es que el cristiano debe
“sanar” antes de seguir adelante con su vida cristiana. Esta es una negación del poder
de Cristo y la suficiencia de la Escritura para tratar con la persona convertida. En
muchos casos, los secretos develados en estas reuniones son usados luego por los
líderes para chantajear al cristiano y tener control sobre él.
que el cristiano continúa arrastrando traumas y dolores del pasado que deben ser
tratados con una regresión al pasado, hecha en grupo o individualmente bajo la
dirección de un “consejero”. Se estimula al creyente a revivir escenas del pasado en
diferentes situaciones y con personas que de alguna forma les hicieron mal o con las
cuales tuvieron serios conflictos. El creyente es disuadido a sentir el dolor y la agonía
de esos momentos, describirlas públicamente y conectarlas con problemas en su
conducta y carácter en el presente. Esta es una combinación nociva de psicología
freudiana con visualización de origen ocúltico. La idea es que el cristiano debe
“sanar” antes de seguir adelante con su vida cristiana. Esta es una negación del poder
de Cristo y la suficiencia de la Escritura para tratar con la persona convertida. En
muchos casos, los secretos develados en estas reuniones son usados luego por los
líderes para chantajear al cristiano y tener control sobre él.
Maldiciones generacionales — Otro nombre: “Línea de iniquidad.” Ya mencionada
anteriormente, es la enseñanza aberrante de que los problemas en la vida del cristiano -
incluyendo enfermedad, pobreza, desastres naturales, “mala fortuna”, vicios, fallas en el carácter,
etcétera – pueden todos ser consecuencia de alguna maldición proferida muchas generaciones
atrás. Los que creen en esto, por lo general también practican la liberación de demonios o guerra
espiritual.
anteriormente, es la enseñanza aberrante de que los problemas en la vida del cristiano -
incluyendo enfermedad, pobreza, desastres naturales, “mala fortuna”, vicios, fallas en el carácter,
etcétera – pueden todos ser consecuencia de alguna maldición proferida muchas generaciones
atrás. Los que creen en esto, por lo general también practican la liberación de demonios o guerra
espiritual.
Visión celular G-12 — Otro nombres: “Gobierno de 12” y “Los encuentros.” Es un método
que pretende dar crecimiento acelerado a las iglesias evangélicas. Carente de base bíblica
legítima, cuando las iglesias lo implementan deben hacerlo como parte del “paquete” completo
de la Misión Carismática Internacional (con sede principal en Colombia), i.e., encuentros de
carácter secreto con regresiones al pasado (hasta el vientre de la madre en muchos casos), traer
a la memoria pecados del pasado públicamente, momentos de meditación, técnicas
psicoterapéuticas (dirigidas por gente sin capacitación en ese campo), el juramento de no revelar
lo visto y hablado en los encuentros, doctrina de la prosperidad, liberación de demonios y otras
doctrinas y prácticas. El espacio no permite refutar estas aberraciones, pero suficiente es decir
que el fruto más notable de esta “visión” que Dios supuestamente le dio al líder del movimiento,
Cesar Castellanos, es la división de muchas iglesias.
que pretende dar crecimiento acelerado a las iglesias evangélicas. Carente de base bíblica
legítima, cuando las iglesias lo implementan deben hacerlo como parte del “paquete” completo
de la Misión Carismática Internacional (con sede principal en Colombia), i.e., encuentros de
carácter secreto con regresiones al pasado (hasta el vientre de la madre en muchos casos), traer
a la memoria pecados del pasado públicamente, momentos de meditación, técnicas
psicoterapéuticas (dirigidas por gente sin capacitación en ese campo), el juramento de no revelar
lo visto y hablado en los encuentros, doctrina de la prosperidad, liberación de demonios y otras
doctrinas y prácticas. El espacio no permite refutar estas aberraciones, pero suficiente es decir
que el fruto más notable de esta “visión” que Dios supuestamente le dio al líder del movimiento,
Cesar Castellanos, es la división de muchas iglesias.
Movimiento de iglesias en las casas de Gene Edwards y Frank Viola — Un grupo
aberrante extremista del Movimiento de Iglesias en las Casas. Los líderes arriba mencionados
promueven un desprendimiento total de los sistemas tradicionales, y para ello vilifican las iglesias
evangélicas y toda la tradición que las acompaña por siglos. El autor de este trabajo ha hecho
una investigación profunda de este movimiento controversial y está disponible para consultas en
la dirección electrónica al final del artículo.
aberrante extremista del Movimiento de Iglesias en las Casas. Los líderes arriba mencionados
promueven un desprendimiento total de los sistemas tradicionales, y para ello vilifican las iglesias
evangélicas y toda la tradición que las acompaña por siglos. El autor de este trabajo ha hecho
una investigación profunda de este movimiento controversial y está disponible para consultas en
la dirección electrónica al final del artículo.
IGLESIA CENTROAMERICANA ·"DIOS ES AMOR"
¿Quiénes somos?
La
Iglesia Evangélica Central Centroamericana – IECCA – “Dios es Amor”,
desde su fundación en 1912, ha predicado y guardado celosamente la sana
doctrina (Tito 2:1; I Timoteo 1:10) y ha orientado el comportamiento
cristiano de sus miembros, en cuanto al culto, las ordenanzas y las
prácticas, sobre la base de las enseñanzas precisas contenidas en las
Sagradas Escrituras, sabiendo que nuestros cuerpos son templo del
Espíritu Santo (I Corintios 6:19) y que, consecuentemente, debemos hacer
todo “decentemente y en orden” (I Corintios 14:40).
Breve Historia de la Iglesia Evangélica Central C.A.
Datos históricos:
En 1897 vinieron a Honduras los primeros misioneros de la Misión
Centroamericana con sede en Dallas Texas. Ellos fueron don Eduardo
Bishop y su familia y las señoritas Belle Purves y Dora Ship. Desde que
llegó a Comayagüela, y ahí conoció al hermano Martín Ordóñez, que era
ciego y que según parece fue el primero en esta ciudad en aceptar al
Señor Jesucristo.
Es así que la Iglesia Evangélica Central Centroamericana nació en agosto de 1912 en la cuarta avenida, 4ª y 5ª calles de Comayagüela en la casa de Martín Ordóñez. Don Martín se dedicaba a hacer lazos y recibió una Biblia de manos del señor Francisco Penzotti, don Martín pagaba a sus amigos para que le leyeran la Biblia, haciendo así la obra de evangelización, y por su medio aceptaron a Cristo alrededor de 13 personas. En la década del 30 la iglesia construyó su edificio en la 3ª avenida y ahí permanecimos hasta 2007.
Características:
Es así que la Iglesia Evangélica Central Centroamericana nació en agosto de 1912 en la cuarta avenida, 4ª y 5ª calles de Comayagüela en la casa de Martín Ordóñez. Don Martín se dedicaba a hacer lazos y recibió una Biblia de manos del señor Francisco Penzotti, don Martín pagaba a sus amigos para que le leyeran la Biblia, haciendo así la obra de evangelización, y por su medio aceptaron a Cristo alrededor de 13 personas. En la década del 30 la iglesia construyó su edificio en la 3ª avenida y ahí permanecimos hasta 2007.
Características:
- Es una iglesia que ha perdurado tantos años porque es Cristo céntrica, es decir, se ha practicado la sana doctrina, basada en las Sagradas Escrituras.
- Nuestra iglesia se ha caracterizado por tener espíritu misionero, fundando nuevas obras que más tarde se han convertido en iglesias.
- La Central financió y envió obreros a las Iglesias centroamericanas de la Colonia Kennedy (ahora ubicada en el Anillo Periférico), la Iglesia de El Pedregal, la de Cerro Grande y la del Tabernáculo Evangélico. En la década del 40 compró una propiedad en el Barrio Belén en donde se abrió una obra que permaneció por varios años. Ahora continúa fundando obras y tiene a su cargo las de la comunidad de Soroguara y la del Barrio Buena Vista.
- Las mujeres han sido baluartes para sostener la obra, siempre han sido mayoría y muy fieles.
- Los jóvenes históricamente han sido también un buen apoyo a la Iglesia, teniendo a su cargo nuevas obras y practicando el evangelismo en barrios y colonia de la capital.
- La congregación ha apoyado económicamente a muchos obreros nacionales y extranjeros que estudian en institutos bíblicos especialmente en Guatemala y Siguatepeque. También ha colaborado con la construcción de nuevos templos en comunidades rurales y el sostenimiento de nuevas obras en países centroamericanos.
SALMO 23
Un hermoso SALMO que nos habla de
las promesas de Dios y nos enseña a descansar en Él, es el SALMO 23. En este
Salmo vemos todo lo que Dios hace por nosotros y cómo podemos descansar
confiados en el Señor.
SALMO 23:1 dice así:
"Jehová es mi pastor; nada me
faltará"
Explicación
¿Qué hace un pastor? El pastor
cuida de sus ovejas. Las lleva donde hay pastos frescos para que ellas puedan
comer. Y las lleva donde hay agua y las cuida de los lobos que las quieren
atacar.
Nosotros, los hijos de Dios, somos
las ovejas del Señor. Y Jesús es nuestro pastor. Él nos guía, nos cuida y no nos
hace faltar nada, ni abrigo ni alimento.
Podemos descansar tranquilos en el
Señor. Somos sus hijos, sus ovejas como dice el Salmo 23, y él nos protege.
¡¡Gloria a Dios!!
SALMO 23: 2-3
"En lugares de delicados pastos me
hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará"
"Confortará mi alma (me dará
consuelo); me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre"
Explicación
El pastor hace descansar a sus
ovejas en los mejores lugares. Donde hay pastos delicados y suaves que acarician
a las ovejas y no las lastiman. Así el Señor nos guía por caminos limpios, sin
piedras, para que no caigamos, y allí nos da todo su amor. Nos cuida. Nos lleva
de su mano. Nos consuela si estamos tristes y nos enseña los caminos de
justicia. El camino que nos lleva a Dios que es nuestro reposo y nuestro
descanso.
SALMO 23:4
"Aunque ande en valle de sombra de
muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu vara y tu cayado me
infundirán aliento"
Explicación
Muchas veces los cristianos pasamos
por pruebas. Y nos parece que nunca vamos a poder salir de ellas. Pasamos por
valles de sombras y de muerte. Vemos todo negro y no encontramos la solución a
nuestros problemas. Pero el Señor nos dice que no tengamos temor porque Él está
con nosotros. Su vara y su cayado (el bastón que lleva el pastor para guiar sus
ovejas) nos sacarán del camino equivocado y nos guiarán por el camino de Dios
donde Él nos puede hablar y mostrarnos cómo enfrentar estas pruebas.
¡¡Descansemos en el Señor!!
SALMO 23:5
"Aderezas (preparas) mesa delante
de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa
está rebosando"
Explicación
Quiere decir que el Señor prepara
una hermosa mesa y pone sobre ella dones, talentos, ministerios, regalos del
cielo para cada uno de sus hijos; y aunque nuestros angustiadores (enemigos)
estén cerca, no pueden tocarnos ni hacernos daño pues delante de nosotros está
Jesús con la mesa preparada, llena de regalos para nuestras vidas.
Cuando el Señor nos dice en su
palabra "Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando" nos quiere decir
que Él nos unge, nos toca, nos bendice y llena todo nuestro ser con el aceite
del Espíritu Santo.
SALMO 23:6
"Ciertamente el bien y la
misericordia me seguirán todos los días de mi vida. Y en la casa de Jehová
moraré por largos días"
Explicación
Dios es bueno. Dios es Santo. Dios
ama a sus hijos pues DIOS ES AMOR. Dios es misericordioso. Por eso es que el
bien y la misericordia de Dios nos seguirán todos los días. Él nos cuidará. Nos
seguirá. No nos abandonará. Nos protegerá con su amor, su bondad y su
misericordia. Y nuestra casa, será la casa de Jehová. Será la iglesia. Allí
viviremos largos días protegidos por el Señor, alabándole, glorificando su
nombre y dándole gracias.
Este Salmo 23 que hemos estudiado,
nos muestra la grandeza de Dios para con sus hijos. Podemos descansar tranquilos
porque sabemos que Él es fiel, que nunca nos abandona. Que el Señor es
misericordioso, que siempre está con nosotros, en todo momento.
Nosotros sólo debemos orar,
entregarnos cada día a Él, no pecar y amar a Dios con todo nuestro corazón.
Debemos descansar en Él.
¡El Señor es nuestro pastor y nada
nos faltará! ¡Aleluya!
ORACIÓN
Gracias Señor por tus promesas.
Gracias Señor por este hermoso Salmo que nos has dejado y que guardaremos en
nuestros corazones.
Ayúdanos a no olvidarnos que Tú eres nuestro pastor y que siempre estarás al lado nuestro.
Te pedimos por los Sordos del mundo Señor, Que ellos te puedan conocer y descansar también en ti.
Que ellos comprendan que Tú puedes ser su pastor. Te amamos Señor. Amén.
Ayúdanos a no olvidarnos que Tú eres nuestro pastor y que siempre estarás al lado nuestro.
Te pedimos por los Sordos del mundo Señor, Que ellos te puedan conocer y descansar también en ti.
Que ellos comprendan que Tú puedes ser su pastor. Te amamos Señor. Amén.
Jesucristo es nuestro Dios. Nosotros somos
Sus vasijas escogidas. Él nos ha llamado, nosotros no necesitamos esperar Su
llamado. En vista de esto, haremos bien en tomar a Jonatán como ejemplo…
Después de la victoria de David sobre el filisteo gigante, Goliat (1 S. 17), “el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo” (1 S. 18:1). En este contexto, dice luego: “E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo. Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte” (1 S. 18:3-4).
Cuando llegó al conocimiento del rey, quien estaba lleno de temor, que su propio hijo había hecho un pacto con aquél a quien Él consideraba como un enemigo a ser destruido, “se encendió la ira de Saúl contra Jonatán, y le dijo: Hijo de la perversa y rebelde, ¿acaso no sé yo que tú has elegido al hijo de Isaí para confusión tuya, y para confusión de la vergüenza de tu madre? Porque todo el tiempo que el hijo de Isaí viviere sobre la tierra, ni tú estarás firme, ni tu reino. Envía pues, ahora, y tráemelo, porque ha de morir." (1 S. 20:30-31).
“¡Qué insensato!”, pensó Saúl, como todos los Saúles de este mundo siguen pensando. Hay que luchar para imponerse, y echar mano de lo que a uno le pertenece. Para los Saúles de este mundo, no hay necesidad, y es un fuerte golpe en el estómago, el dar su propiedad voluntariamente y con gusto a otro. “¡Insensato! ¡Mira lo que te pertenece! ¡Mira lo que podrías haber tenido! ¡El mundo entero está a tu disposición! ¡Podrías haber tenido todo en abundancia. ¡Insensato, oh insensato! Te humillas delante de alguien, de quien un cualquiera dice que algún día reinará sobre Israel. ¿Un pastor de Belén? ¿Rey sobre todo Israel? ¡Qué tontería!“
Jonatán no pensaba como su endurecido padre. Él sabía, o digamos, más bien, que Jonatán consentía en que ésa era la voluntad de Dios. El consentimiento es mucho más fuerte que el sólo creer, porque esto último se puede tambalear. Jonatán sabía que David sería rey sobre Israel. Por la fe, también sabía que todo lo que abandonaba lo recibiría de nuevo, aumentado cien veces. A esto se agregaba la insustituible presencia de su amado amigo, y la bendición del mismísimo Dios santo.
Repetidamente Jonatán, a través de sus hechos, demostró su total sumisión a la voluntad de Dios. Varias veces intentó convencer a su padre, el rey, de que David no era un enemigo real (incluso bajo peligro de muerte). En lugar de ayudar a matar a David, Jonatán le llevó la terrible noticia de que debía huir y no regresar a la corte del Rey Saúl. Jonatán perdió la comunión con un amigo querido. Pero, aun en medio de su propia tristeza, demostró ser alguien que cuidaba a su mejor amigo y hermano. (Esto también se hizo visible en la forma en cómo advirtió a David.) “Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl y vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios. Y le dijo: No temas, pues no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aun Saúl mi padre así lo sabe. Y ambos hicieron pacto delante de Jehová; y David se quedó en Hores, y Jonatán se volvió a su casa” (1 S. 23:16-18). Con profunda tristeza, se separaron los dos amigos ese día. Pero, ambos sabían, por la fe, que este rey por ahora rechazado, un día reinaría en forma legal.
¿No sería maravilloso si todos los Jonatán de este mundo se vieran bendecidos con un amigo como David – y todos los David de este mundo con un amigo como Jonatán? ¿No sería maravilloso hacer un pacto caracterizado por una relación llena de amor y por una profunda amistad, y poder gozarse, tanto en la presencia del amigo como, también, en las bendiciones del Dios santo?
El hecho es que los redimidos del Señor ya tienen eso – y mucho, mucho más.
Nosotros, los que somos salvos (en este contexto, especialmente los gentiles), hemos recibido un cambio eterno de nuestra posición, porque le agradó a Dios el hacer un pacto con nosotros: “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo” (Ef. 2:11-13). Ya no separados, ya no excluidos, ya no ajenos a los pactos de la promesa – para aquellos que estamos en Cristo.
Por buenos que sean los pactos hechos por los humanos (como el pacto entre Jonatán y David), los pactos de Dios siempre son mejores por Su propia perfección, y nuestra debilidad pecaminosa. Por lo tanto, “Jesús es hecho fiador de un mejor pacto” (He. 7:22) para aquellos que Lo aman y han entrado en una relación de pacto con Él.
Dios no sólo da a Sus amados un pacto mejor, con el mejor fiador, Jesucristo, sino que Él, además, promete riquezas futuras para aquel día cuando Él les dé el galardón. Jesús exhorta a la fiel iglesia en Filadelfia (y a todos los que tienen un concepto espiritual similar, que aman al Señor y aún no han partido para estar con Él): “Pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga. Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; y le daré la estrella de la mañana.
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Ap. 2:25-29).
En la última promesa a los vencedores, en Apocalipsis 2-3, Jesús promete: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono” (Ap. 3:21). Si nosotros hubiéramos escrito estos versículos por nosotros mismos, habría sido una blasfemia. El hecho, de que Jesús mismo nos dé estas promesas, es gracia sobre gracia. Generosamente comparte Su galardón y Su victoria con aquellos que están en Él.
Yo sé que Tú llegarás a ser rey sobre Israel (y sobre todo lo demás), y yo estaré juntamente contigo en Tu trono. No obstante, el pacto exige un alto precio de ambas partes. Le cuesta a Jesús – y nos cuesta a nosotros: “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa” (1 Co. 11:23-28). Este examinarnos-a-nosotros-mismos de nuestros pecados – y pecaminosidad – es un proceso de toda la vida y, para muchos creyentes, la parte más desagradable del pacto, aunque justamente esto es fundamental para aquellos que andan con el santo rey. Y mientras estamos con Él, Él también nos guía a la semejanza con Él (Ro. 8:29; 12:1-2).
Gracias, Señor Jesús, que Tú has entrado en una relación (o pacto) conmigo que es mucho más fuerte que el pacto mosaico, y está caracterizada por un amor mucho más profundo que el pacto entre David y Jonatán. Por favor, toma mi manto. Es la imagen exterior visible, el como me ve la gente, un símbolo de mi estatus material. En lugar de mi manto, vísteme con Tu justicia, gracia y humildad (Ap. 3:5; 1 P. 5:5).
Por favor, toma mi coraza. Al dártela, descubro mi total debilidad y pecaminosidad. Señor, no hago esto por naturaleza. Cómo Tú bien sabes, esto va en contra de mi carácter. Fortaléceme, amado Padre celestial, y ayúdame. Enséñame a mirarte a Ti como mi escudo y mi refugio. “En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová; escudo es a todos los que en él esperan” (Sal. 18:30). “Me diste asimismo el escudo de tu salvación; tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido” (Sal. 18:35). “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré” (Sal. 28:7). “Nuestra alma espera a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él” (Sal. 33:20).
Por favor, toma mi escudo y mi arco. Éstos son la supuesta fuente de poder y esperanza de una salvación exterior. Te los entrego a Ti. Enséñame a reconocer el poder de Dios que es la necedad del mundo (1 Co. 1:23-25), y a apropiarme de la fe inconmovible que sabe que: “El levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, y él afirmó sobre ellas el mundo. El guarda los pies de sus santos, mas los impíos perecen en tinieblas; porque nadie será fuerte por su propia fuerza” (1 S. 2:8-9). Enséñame a comprender, que “no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos” (1 S. 14:6).
Crea en mí el corazón de un combatiente espiritual, para que yo vea que mis muchas debilidades son para Ti posibilidades para demostrar Tu poder. Cuando otros me atacan con espada, lanza o dardo – o con palabras – ayúdame a mantenerme firme en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, porque Tú, Señor, no salvas con espada ni con lanza, “porque de Jehová es la batalla" (1 S: 17:47). Edúcame en la “palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra” (2 Co. 6:7). Por favor, toma mi cinto. Para mí el cinto es la esencia de la seguridad que mantiene todo unido. Ayúdame, en lugar del mismo, a tomar la armadura que Tú me has dado: a ceñirme los lomos con la verdad, a vestirme con la coraza de justicia, y a calzarme los pies con la disposición a testificar el evangelio de la paz; pero, sobre todo, a tomar el escudo de la fe, con el cual pueda apagar todos los dardos de fuego del maligno. Ayúdame a tomar el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios, y a aplicarlos (Ef. 6:14-17). Enséñame a orar y a reconocer el enorme valor – y el privilegio – de la oración (Ef. 6:18). Y Señor, cuando Te haya entregado todo esto completamente, enséñame a no buscarlo otra vez. Por favor, guárdame de buscar con el enemigo, en el mundo y en mí mismo, falsificaciones como reemplazo, porque sé por experiencia que tiendo a hacer eso. Oh, “el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último” (Ap. 22:13), “la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana” (Ap. 22:16), “… el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven” (Ap. 22:17). “Amén; sí, ven, Señor Jesús” (Ap. 22:20), porque sé que Tú serás rey, y yo estaré sentado contigo en Tu trono (1 S. 23:17; Ap. 2:25-28; 3:21).
Después de la victoria de David sobre el filisteo gigante, Goliat (1 S. 17), “el alma de Jonatán quedó ligada con la de David, y lo amó Jonatán como a sí mismo” (1 S. 18:1). En este contexto, dice luego: “E hicieron pacto Jonatán y David, porque él le amaba como a sí mismo. Y Jonatán se quitó el manto que llevaba, y se lo dio a David, y otras ropas suyas, hasta su espada, su arco y su talabarte” (1 S. 18:3-4).
Cuando llegó al conocimiento del rey, quien estaba lleno de temor, que su propio hijo había hecho un pacto con aquél a quien Él consideraba como un enemigo a ser destruido, “se encendió la ira de Saúl contra Jonatán, y le dijo: Hijo de la perversa y rebelde, ¿acaso no sé yo que tú has elegido al hijo de Isaí para confusión tuya, y para confusión de la vergüenza de tu madre? Porque todo el tiempo que el hijo de Isaí viviere sobre la tierra, ni tú estarás firme, ni tu reino. Envía pues, ahora, y tráemelo, porque ha de morir." (1 S. 20:30-31).
“¡Qué insensato!”, pensó Saúl, como todos los Saúles de este mundo siguen pensando. Hay que luchar para imponerse, y echar mano de lo que a uno le pertenece. Para los Saúles de este mundo, no hay necesidad, y es un fuerte golpe en el estómago, el dar su propiedad voluntariamente y con gusto a otro. “¡Insensato! ¡Mira lo que te pertenece! ¡Mira lo que podrías haber tenido! ¡El mundo entero está a tu disposición! ¡Podrías haber tenido todo en abundancia. ¡Insensato, oh insensato! Te humillas delante de alguien, de quien un cualquiera dice que algún día reinará sobre Israel. ¿Un pastor de Belén? ¿Rey sobre todo Israel? ¡Qué tontería!“
Jonatán no pensaba como su endurecido padre. Él sabía, o digamos, más bien, que Jonatán consentía en que ésa era la voluntad de Dios. El consentimiento es mucho más fuerte que el sólo creer, porque esto último se puede tambalear. Jonatán sabía que David sería rey sobre Israel. Por la fe, también sabía que todo lo que abandonaba lo recibiría de nuevo, aumentado cien veces. A esto se agregaba la insustituible presencia de su amado amigo, y la bendición del mismísimo Dios santo.
Repetidamente Jonatán, a través de sus hechos, demostró su total sumisión a la voluntad de Dios. Varias veces intentó convencer a su padre, el rey, de que David no era un enemigo real (incluso bajo peligro de muerte). En lugar de ayudar a matar a David, Jonatán le llevó la terrible noticia de que debía huir y no regresar a la corte del Rey Saúl. Jonatán perdió la comunión con un amigo querido. Pero, aun en medio de su propia tristeza, demostró ser alguien que cuidaba a su mejor amigo y hermano. (Esto también se hizo visible en la forma en cómo advirtió a David.) “Entonces se levantó Jonatán hijo de Saúl y vino a David a Hores, y fortaleció su mano en Dios. Y le dijo: No temas, pues no te hallará la mano de Saúl mi padre, y tú reinarás sobre Israel, y yo seré segundo después de ti; y aun Saúl mi padre así lo sabe. Y ambos hicieron pacto delante de Jehová; y David se quedó en Hores, y Jonatán se volvió a su casa” (1 S. 23:16-18). Con profunda tristeza, se separaron los dos amigos ese día. Pero, ambos sabían, por la fe, que este rey por ahora rechazado, un día reinaría en forma legal.
¿No sería maravilloso si todos los Jonatán de este mundo se vieran bendecidos con un amigo como David – y todos los David de este mundo con un amigo como Jonatán? ¿No sería maravilloso hacer un pacto caracterizado por una relación llena de amor y por una profunda amistad, y poder gozarse, tanto en la presencia del amigo como, también, en las bendiciones del Dios santo?
El hecho es que los redimidos del Señor ya tienen eso – y mucho, mucho más.
Nosotros, los que somos salvos (en este contexto, especialmente los gentiles), hemos recibido un cambio eterno de nuestra posición, porque le agradó a Dios el hacer un pacto con nosotros: “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo” (Ef. 2:11-13). Ya no separados, ya no excluidos, ya no ajenos a los pactos de la promesa – para aquellos que estamos en Cristo.
Por buenos que sean los pactos hechos por los humanos (como el pacto entre Jonatán y David), los pactos de Dios siempre son mejores por Su propia perfección, y nuestra debilidad pecaminosa. Por lo tanto, “Jesús es hecho fiador de un mejor pacto” (He. 7:22) para aquellos que Lo aman y han entrado en una relación de pacto con Él.
Dios no sólo da a Sus amados un pacto mejor, con el mejor fiador, Jesucristo, sino que Él, además, promete riquezas futuras para aquel día cuando Él les dé el galardón. Jesús exhorta a la fiel iglesia en Filadelfia (y a todos los que tienen un concepto espiritual similar, que aman al Señor y aún no han partido para estar con Él): “Pero lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga. Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre; y le daré la estrella de la mañana.
El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Ap. 2:25-29).
En la última promesa a los vencedores, en Apocalipsis 2-3, Jesús promete: “Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono” (Ap. 3:21). Si nosotros hubiéramos escrito estos versículos por nosotros mismos, habría sido una blasfemia. El hecho, de que Jesús mismo nos dé estas promesas, es gracia sobre gracia. Generosamente comparte Su galardón y Su victoria con aquellos que están en Él.
Yo sé que Tú llegarás a ser rey sobre Israel (y sobre todo lo demás), y yo estaré juntamente contigo en Tu trono. No obstante, el pacto exige un alto precio de ambas partes. Le cuesta a Jesús – y nos cuesta a nosotros: “Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa” (1 Co. 11:23-28). Este examinarnos-a-nosotros-mismos de nuestros pecados – y pecaminosidad – es un proceso de toda la vida y, para muchos creyentes, la parte más desagradable del pacto, aunque justamente esto es fundamental para aquellos que andan con el santo rey. Y mientras estamos con Él, Él también nos guía a la semejanza con Él (Ro. 8:29; 12:1-2).
Gracias, Señor Jesús, que Tú has entrado en una relación (o pacto) conmigo que es mucho más fuerte que el pacto mosaico, y está caracterizada por un amor mucho más profundo que el pacto entre David y Jonatán. Por favor, toma mi manto. Es la imagen exterior visible, el como me ve la gente, un símbolo de mi estatus material. En lugar de mi manto, vísteme con Tu justicia, gracia y humildad (Ap. 3:5; 1 P. 5:5).
Por favor, toma mi coraza. Al dártela, descubro mi total debilidad y pecaminosidad. Señor, no hago esto por naturaleza. Cómo Tú bien sabes, esto va en contra de mi carácter. Fortaléceme, amado Padre celestial, y ayúdame. Enséñame a mirarte a Ti como mi escudo y mi refugio. “En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová; escudo es a todos los que en él esperan” (Sal. 18:30). “Me diste asimismo el escudo de tu salvación; tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido” (Sal. 18:35). “Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré” (Sal. 28:7). “Nuestra alma espera a Jehová; nuestra ayuda y nuestro escudo es él” (Sal. 33:20).
Por favor, toma mi escudo y mi arco. Éstos son la supuesta fuente de poder y esperanza de una salvación exterior. Te los entrego a Ti. Enséñame a reconocer el poder de Dios que es la necedad del mundo (1 Co. 1:23-25), y a apropiarme de la fe inconmovible que sabe que: “El levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, y él afirmó sobre ellas el mundo. El guarda los pies de sus santos, mas los impíos perecen en tinieblas; porque nadie será fuerte por su propia fuerza” (1 S. 2:8-9). Enséñame a comprender, que “no es difícil para Jehová salvar con muchos o con pocos” (1 S. 14:6).
Crea en mí el corazón de un combatiente espiritual, para que yo vea que mis muchas debilidades son para Ti posibilidades para demostrar Tu poder. Cuando otros me atacan con espada, lanza o dardo – o con palabras – ayúdame a mantenerme firme en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, porque Tú, Señor, no salvas con espada ni con lanza, “porque de Jehová es la batalla" (1 S: 17:47). Edúcame en la “palabra de verdad, en poder de Dios, con armas de justicia a diestra y a siniestra” (2 Co. 6:7). Por favor, toma mi cinto. Para mí el cinto es la esencia de la seguridad que mantiene todo unido. Ayúdame, en lugar del mismo, a tomar la armadura que Tú me has dado: a ceñirme los lomos con la verdad, a vestirme con la coraza de justicia, y a calzarme los pies con la disposición a testificar el evangelio de la paz; pero, sobre todo, a tomar el escudo de la fe, con el cual pueda apagar todos los dardos de fuego del maligno. Ayúdame a tomar el yelmo de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios, y a aplicarlos (Ef. 6:14-17). Enséñame a orar y a reconocer el enorme valor – y el privilegio – de la oración (Ef. 6:18). Y Señor, cuando Te haya entregado todo esto completamente, enséñame a no buscarlo otra vez. Por favor, guárdame de buscar con el enemigo, en el mundo y en mí mismo, falsificaciones como reemplazo, porque sé por experiencia que tiendo a hacer eso. Oh, “el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último” (Ap. 22:13), “la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana” (Ap. 22:16), “… el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven” (Ap. 22:17). “Amén; sí, ven, Señor Jesús” (Ap. 22:20), porque sé que Tú serás rey, y yo estaré sentado contigo en Tu trono (1 S. 23:17; Ap. 2:25-28; 3:21).
martes, 2 de abril de 2013
LIBROS APOCRIFOS O HISTORICOS EN EPOCAS CRISTIANAS
Los libros llamados
APOCRIFOS
por Domingo
Fernández Suarez
(reproducido con permiso)
En ciertas ocasiones el
clero romano acusa a los evangélicos de que las versiones de la Biblia de
éstos están "truncadas" y que las Biblias llamadas "evangélicas" son
diferentes a las católicas. Para muchos, la verdad sobre el tema, es un
enigma. Es mi propósito en el presente estudio,
aclarar, hasta donde me sea posible, esta cuestión.
La versión oficial de
la iglesia Romana, es la Vulgata.
Las versiones
evangélicas constan de 66 libros, pero la Vulgata, tiene 73. En el Nuevo
Testamento no hay ninguna diferencia, pero no ocurre lo mismo en el
Antiguo. La Vulgata contiene los mismos 66 libros que constituyen nuestras
versiones; pero además tiene añadidos los siguientes libros y capítulos:
LIBROS:
Tobías, Judith, la Sabiduría, el
Eclesiástico, Baruc y los dos libros de Macabeos.
CAPÍTULOS Y VERSÍCULOS:
El capítulo 10 del libro de Esther, tiene añadidos 10 versículos y
además 6 capítulos completos. Así que el libro de Esther, en la Vulgata
tiene 16 capítulos. El capítulo 3 del profeta
Daniel, tiene añadidos 66 versículos, desde el 24 al 90, y además dos
capítulos completos, el 13 y el 14, que cuentan las leyendas de Susana, y
Bel y el Dragón. Estos libros y porciones adicionales que se hallan en la
versión "Vulgata", se les llama los "apócrifos". La palabra apócrifo
significa "algo que es fabuloso, no auténtico, supuesto o fingido".
I. ¿Cómo
llegaron estos libros a formar parte de la Vulgata?.
De las antiguas
versiones de la Biblia, la más notable es la llamada "septuaginta", o
versión de los 70. Se le llamó así porque se cree que fue traducida del
Hebreo al Griego, por 70 hombres, los que según H.B. Pratt, autor de la
Versión Moderna, eran todos judíos Egipcios. Estos 70 realizaron su
trabajo con el apoyo del rey Egipcio Tolomeo Filadelfo, que reinó de 285 a
247, antes de Cristo.
¿Qué propósito movió a
estos 70 a realizar dicho trabajo?.
Según unos, fue el
deseo de los judíos que habían nacido fuera de Palestina, de tener una
traducción de los libros considerados como sagrados, en su propia lengua
nativa, el griego.
Según otros, los 70
emprendieron por encargo directo del rey Tolomeo, gran admirador de las
letras y fundador de la gran biblioteca de Alejandría, con el propósito de
tener en ella una versión de los libros hebreos de la época. Esta opinión
parece ser la más fuerte.
Sea cual fuere el
motivo que movió a los 70, lo cierto es que
ellos tradujeron al griego más libros que los que eran considerados como
inspirados por los judíos de Palestina; y con el tiempo esta versión
griega llegó a tener añadidos 15 libros, llamados apócrifos cuyos nombres
damos a continuación.
-
3 Libros (1,2 y 3) Los Macabeos.
-
2 Libros 3 y 4 de Esdras
-
1 Libro Tobías
-
1 Libro Judith
-
1 Libro Baruc
-
1 Libro La Sabiduría
-
1 Libro El Eclesiástico
-
1 Libro La oración de Manasés
-
1 Libro La Epístola de Jeremías
-
1 Libro Enoc
-
1 Libro Los Jubileos
-
1 Libro La ascensión de Isaías
Algunos de estos libros
fueron escritos muchos años después de Tolomeo Filadelfo, por ejemplo Los
Macabeos y Enoc.
La Septuaginta, aunque
en general buena, tenía sin embargo, grandes defectos.
Los 70, parece que tradujeron los libros de la ley con bastante
fidelidad, pero en el resto del Antiguo Testamento, se permitieron variar
un poco el texto original según su criterio. Las
Cronologías especialmente no concuerdan con el texto original hebreo.
Esta versión griega del Antiguo Testamento, compuesta por 53 o 54
libros llegó a tener gran circulación entre los judíos dispersos por todas
las colonias fuera de Palestina y en cuyas provincias se hablaba el
griego.
En un librito titulado
"¿QUE ES LA BIBLIA?", escrito por M.
Charles, y publicado con licencias eclesiásticas por la editorial
católica Difusión, Avenida de Mayo 1035, Buenos Aires, dice así en la
página 26: "En la época de Jesucristo y de los
Apóstoles, Jerusalén tenía su Biblia Hebrea (texto original :39 libros,
mas 7 igual a 46." Este lenguaje en un libro católico y con
licencias, no debemos pasarlo por alto. Es un
católico romano, quien afirma que en tiempos de Jesús, el texto original
de la Biblia de los judíos que permanecían más o menos fieles a la
doctrina ortodoxa estaba compuesta oír 39 libros, ni uno más , ni uno
menos.
II. ¿Cómo
fueron considerados?.
Según las
investigaciones de algunos eruditos, entre ellos Ohler y Frankel, los
judíos de Alejandría usaban la Septuaginta, porque era la que tenían
directamente a su alcance, pero dicen, que ellos no admitían los
apócrifos, como parte del Canon de los libros
inspirados. Por otra parte es un hecho que en
Alejandría había judíos que habían dejado de ser ortodoxos, para caer en
un liberalismo extremado.
Hay fundadas razones
para creer que los apóstoles usaron la versión de los 70. De las 280 citas
o referencias, que del Antiguo Testamento, se hallan en el Nuevo, 265
concuerdan mejor con el texto griego de la Septuaginta que con el texto
original hebreo. Pero es un hecho sintomático notable que si los apóstoles
usaron dicha versión no han citado ni una palabra de un libro Apócrifo. El
primer escritor que citó un libro apócrifo fue Ireneo, el año de 180 de
nuestra Era.
El hecho de que los
cristianos primitivos se guiaban por la Septuaginta, suscitó los
prejuicios de los judíos de aquellos tiempos quienes acusaron a los
cristianos, de utilizar una versión adulterada del Antiguo Testamento.
Hacia el año 150 , un
judío del Ponto (Asia Menor), llamado Aquila, hizo una traducción,
servilmente literal del texto hebreo; para oponerse a la septuaginta. Esta
versión de Aquila, se usaba el año 177, y fue la versión oficial de los
judíos que hablaban el griego, en todas las colonias. Los cristianos
respondieron, primero , con la revisión de la septuaginta, por Teodosio,
un cristiano Ebionita, allá por el año 185 y más tarde con una excelente
traducción del hebreo, llevada a cabo por Símaco, mas o menos el
año 200 y cuyo trabajo se conoce como la "versión de Simaco".
La más antigua de las
versiones latinas (en latin) de que se tiene conocimientos es la versión "Itala",
una traducción de la septuaginta al latín. Pero aquí hay un hecho que
debemos considerar: De los 15 libros apócrifos, que figuraban agregados en
la versión de los 70, pasaron a "La Itala" 10 y fueron excluidos cinco que
son:
-
La Ascensión de Isaías
-
Los Jubileos
-
La Epístola de Jeremías
-
El 3 de Macabeos y Enoc.
Los persistentes
ataques de los judíos a los libros apócrifos que seguían figurando en la
mayoría de las Biblias utilizadas por los cristianos, hizo que varios de
los llamados padres de la Iglesia, estudiasen a fondo la cuestión de los
"apócrifos", llegando a la conclusión de que efectivamente no eran
inspirados y que se les podía dar más crédito que el que debía recibir un
libro devocional o histórico cualquiera.
Un Sínodo reunido en
Laidocea en el año 363, prohibió la lectura de los Apócrifos en las
iglesias y dio una lista de los libros considerados como inspirados en la
que se aceptaban solamente los 39 que vienen figurando en nuestras
versiones y de cuya autenticidad nadie duda.
En el año 397, se
reunió un Sínodo en Cartago (Africa), bajo la influencia de Agustín
y este sínodo parece que dio su aprobación a los 10 libros, considerados
apócrifos, aunque atribuyéndoles un grado inferior de inspiración, que a
los 39 de nuestras Biblias. Pero, téngase en
cuenta que tal decisión era contraria a la de otro sínodo celebrado 37
años antes, en Laodicea. Además no reconocieron
los Apócrifos como inspirados:
-
San Hilario de Poictiers
-
Cirilo de Jerusalén.
-
Epifanio.
-
Gregorio Nacianceno.
-
El papa Gregorio I.
-
Beda, llamado el venerable.
-
Hugo de San Victor.
-
El Cardenal Hugo.
-
Nicolás Lira y los cardenales Jiménez y Cayetano.
Antes del año 400, se
habían dado a los menos 10 catálogos, o listas de los libros
considerados inspirados, y en ninguno se encuentran los libros apócrifos.
Las listas son de:
-
Melitón de Sardis año 177.
-
Orígenes año 230
-
Atanasio año 326
-
Cirilo año 348
-
Hilario de Poictiers año 358
-
El sínodo de Laoidicea año 363
-
Gregorio Nacianceno año 370
-
Anfiloquío año 395
-
Jerónimo año 395
El manual bíblico
Católico, citado por el profesor Samuel Palome que en el Tomo I
página 81, dice que el Canon
Alejandrino contenía los libros apócrifos, que siempre fueron rechazados
por los judíos de Palestina, y que fueron añadidos después de formado el
canón hebraico.
Este canon
se atribuye comúnmente a Esdras, Malaquías y algunos otros.
El papa Dámaso encargó
a Jerónimo la revisión de la versión Vulgata, porque se dio cuenta que
ésta tenía errores; pero San Jerónimo, después de emprendido el trabajo de
revisión, comprendió que era más fácil hacer una traducción directa del
hebreo, y al efecto se fue a Palestina y trabajó en la traducción del
Antiguo Testamento durante 14 años, en el pueblo de Belén, cuna del rey
David.
En cuanto a los
apócrifos San Jerónimo no los pudo traducir del hebreo, porque no se
conocían sus originales y la mayoría ni siquiera fueron escritos en
hebreo. Jerónimo lo que hizo, con una o dos posibles excepciones, fue
copiarlos de la Antigua Vulgata, aunque él no creía que eran inspirados,
como veremos.
El Capítulo 10 de
Esther, en nuestras versiones tiene solamente tres versículos; en la
Vulgata tiene 13 versículos; pero entre los versículos 3 y 4 hay una cita
de San Jerónimo, que dice: "He traducido con toda
fidelidad lo que se halla en el hebreo. Lo que sigue lo he hallado escrito
en la edición Vulgata". Al empezar el
capítulo 11 de Esther, que es el primero de los seis capítulos añadidos al
libro, hay otra nota de San Jerónimo que dice:
"Este era el principio del libro de Esther, en la edición Vulgata; pero no
se halla ni en el hebreo, ni en ninguno de los otros traductores".
En el capítulo 13 de
Esther, hay otra nota de San Jerónimo que dice:
"Esto no se halla en el texto hebreo, ni en ninguno de los traductores".
Al comienzo del capítulo 15, dice otra nota:
"también hallé estas adiciones en la Vulgata".
En el libro del profeta Daniel, en el capítulo 3, entre los
versículos 23 y 24 hay una nota de San Jerónimo que dice :
" lo que sigue no lo hallé en los códices hebreos".
Al final del capítulo 12 y principios del 13 hay otra nota que dice: "Lo
que sigue se halla trasladado de la edición Teodoción".
En la introducción del
libro apócrifo de Tobías, dice la nota, que hoy tiene la Vulgata, versión
castellana de Torres Amat: "como en el antiguo
canon de los libros sagrados, que tenían los
judíos, no se comprendían sino los libros santos escritos en hebreo y esta
historia fue escrita en lengua caldea; por eso no estaba este libro en el
antiguo catálogo que de las Santas Escrituras tenían los judíos".
En la nota general
introductoria del libro de Esther, dice así: "San
Jerónimo tuvo por dudosos los últimos seis capítulos, por no haberlos
hallado en el texto hebreo; y hasta el papa Sixto V siguieron muchos
católicos esta opinión".
¿Qué opinión?, la de
no aceptar como inspirados los apócrifos. En la nota introductoria a
Daniel, dice la edición vulgata actual (versión castellana de Torres
Amat): "Algunos
escritores manifestaron dudar de la autenticidad de tres partes de este
libro...porque estas tres partes no se hallan en el texto hebreo".
El Abate Du-Clot, en su
gran obra titulada "Vindicias de la Biblia" dice en la página 561,
en relación con los capítulos añadidos a Daniel lo siguiente:
"San Jerónimo, en su Apología contra Rufino, libro
segundo, refiere que los judíos, tenían el contenido de estos capítulos
como fábula rabínica". Y el mismo Du-Clot, añade:
"San Jerónimo y algunos otros han dudado sobre
estos dos capítulos (13 y 14) de Daniel".
San Jerónimo en su "Prologus
Galetaus", después de nombrar los 39 libros que todos reconocemos,
añade: "Por tanto la Sabiduría, el libro de
Jesús, hijo de Sirac (el Eclesiático), Judith y Tobías, no están en el canon".
Según H.M.
Seymour, en su libro, "Noche con los Romanistas"
(año 1855) página 364, dice que el prefacio que
San Jerónimo escribió a los libros de las Crónicas, dice:
"La iglesia desconoce los libros Apócrifos; por
tanto debemos acoger a los hebreos, de los cuales el Señor habla y sus
discípulos tomaron ejemplos. Todo cuanto no esté en aquellos libros
hebreos debemos desecharlo". El mismo autor, Seymour, afirma
que en el prefacio de Jerónimo a los libros de Salomón, entre otras cosas
dice: "Tobías, Judith y los libros de los
Macabeos, la Iglesia los lee en verdad, pero no los recibe entre los
escritos canónicos".
El antes citado Abate
Du-Clot, en la página 486 de su ya citada obra, refiriéndose al libro de
Tobías dice: "Orígenes, en su carta a Africano,
dice que el libro de Tobías, lo mismo que el de Judith, estaban colocados
por los judíos en la clase de los apócrifos".
El hecho de que una
autoridad en el seno de la Iglesia Romana, como el Abate Du-Clot se vea
obligado en conciencia a decir que el más erudito de todos los doctores de
la Iglesia y algunos más han dudado de la inspiración de ciertas partes de
la actual Vulgata, es tanto como decir que no admitieron partes de la
Biblia, que hoy acepta la Iglesia de Roma, Biblia sancionada por obra y
gracia de un concilio celebrado mil años después de San Jerónimo.
Téngase en cuenta
también la nota antes citada, tomada de la introducción al libro de
Esther, en la actual Vulgata, versión castellana de Torres Amat, donde
dice: "Hasta el papa
Sixto V, siguieron muchos católicos esta opinión", de San
Jerónimo contra los apócrifos.
El ya citado Abate Du-Clot,
en su libro página 468, hablando del libro de Tobías dice:
"Este libro no se halla en el canon
de los judíos..., mas no por eso dejan ellos de respetarlo como historia".
Notadlo bien; es un
católico el que dijo esto. Para los Cristianos sigue siendo una historia
nada más.
¿COMO ENTONCES FUERON
ADMITIDOS POR LA IGLESIA ROMANA?.
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